Garajes

Noviembre 16, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

La ministra Gina Parody está molesta. Le preocupa que haga carrera (¿universitaria?) en medios y escenarios de opinión la costumbre de llamar a algunas instituciones de educación superior “de garaje”. Y la mortifica porque cree que el calificativo se le aplica específicamente a aquellas sobre las que su cartera tiene puesta la lupa por presuntas —¡porque todo en Colombia es presunto!— irregularidades. La ministra, además de molesta, está equivocada. Si recorriera este país, y lo hiciera sin carro oficial, sin escoltas y con pinta de parroquiana, descubriría las dimensiones de un problema que desborda las previsiones ministeriales y los planes gubernamentales de acción, que suelen activarse justo después de que los medios de comunicación atienden las quejas de padres de familia y estudiantes. En el caso de la San Martín, más allá de la discusión lingüística que trasnocha a Parody, hay que decir que el problema comenzó a ventilarse en medios el tiempo que ella lleva de ministra, pero multiplicado por doce.Gina Parody está probada como una funcionaria eficiente y, no menos importante, honesta. Pero, aunque tiene una preciosa dentadura, no le queda bien mostrar los dientes cuando ella ha reconocido que su dependencia no tiene dientes. En Colombia los ministerios son unos muecos que cuentan con presupuestos enormes para alimentar las nóminas, pero pocos molares para ayudar a la deglución. Mineducación resuelve el problema recordando a la ciudadanía que carece de muelas, pero anunciando que en el Congreso le van a diseñar una reluciente caja de dientes con la que dará mordiscos de cocodrilo hambriento a quienes abusen de los colombianos. Sí, ministra, este país es un enorme garaje donde, después de atropellarnos a todos, los bellacos parquean sus carros. En clínicas de garaje nos deforman y nos matan. En destilerías de garaje nos envenenan y nos dejan ciegos con trago adulterado. En iglesias de garaje nos ordeñan inmisericordemente. En boyantes empresas de garaje comercian con nuestros niños y los convierten en máquinas de placer para degenerados. En concesionarios de garaje nos venden vehículos de servicio público que nunca se entregan, porque los vendedores se “vuelan” después de recibir el dinero. En industrias de garaje fabrican ropa de mala calidad que se encoje con la primera lavada. En cocinas de garaje aprovechan carne de animales enfermos para vendernos una comida que, de haberla visto elaborar, no probarían ni las ratas. Y así.Ministra Parody: este, para mala fortuna de usted y nosotros, es un país de garaje, con justicia de garaje, autoridades de garaje, leyes de garaje y gobiernos de garaje.Ultimátum I: Forbes dice que las Farc son el tercer grupo terrorista más rico del mundo. Confirma la revista lo que todos sabemos: que los timochenkos son un timo, que viven como reyes, que cultivan barriga y sufren de tienen gota, que sus hijos estudian en Europa, que son terratenientes y que el verde de la selva se les confunde con el de los dólares. Dice Ramiro Alviz que “podrían financiar el posconflicto; no hay que pedir prestado a la Unión Europea”. ¿Van a usar esos dineros mal habidos en la reparación de las víctimas y la reconstrucción de las zonas que han desangrado por décadas? Veremos después de que firmen la paz si tienen el mismo pulso para firmar cheques.Ultimátum II: El foro organizado por El Tiempo y la Universidad del Rosario dejó en claro que burlaremos el ordenamiento jurídico para complacer a quienes lo han burlado hace décadas. @gusgomez1701

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