Episodios y odios

Diciembre 21, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Episodio I: La misma semana en que Cuba y Estados Unidos revelan sus coqueteos -con el visto bueno del gran cura de la parroquia-, el malogrado capataz de la finca vecina le dice a Obama que se introduzca sus visas en el mismo orificio por donde sale la materia que les llega a los venezolanos al cuello. Nicolás Maduro nunca ha sido brillante. Excepto, claro, cuando, en calidad de canciller del tirano constitucional que lo precedió, mantenía la boca cerrada.Episodio II: Pacho Santos, rebosante de apetitos políticos, trina sobre el éxito de la marcha uribista. Lo hace con una foto que resulta vieja y termina ganándose una vaciada de su sobrino Martín, el body man. El mismo que, según reveló D’arcy Quinn en Caracol Radio, henchido de soberbia y molesto por la posición del presidente de la Andi frente a la reforma tributaria, le dijo a McMaster en el foro de La República: “Pórtese bien, Bruce”. Ese mismo día, el presidente le pidió a Simón Gaviria ubicar a los ricos de Colombia, como si estuvieran perdidos o él no supiera quiénes son. Episodio III: Con un bien investigado artículo, La Silla Vacía puso sobre el tapete la inconveniencia de que el Canal Capital, que opera con recursos públicos, dedique importante parte de su tiempo al aire a respaldar la actividad política de su exgerente. Natalia Arenas, autora de la nota, planteaba que Hollman Morris, durante las últimas semanas, ha sido personaje recurrente, bien como gerente en trance de salida, bien como aspirante a cargos de elección popular. Alejandro Suárez, gerente (e), justificó candorosamente el asunto: “La primera parte fue de cortesía y respeto a Morris como exgerente por la obra que él inició, como una cosecha a sus logros. Pero desde entonces ha funcionado una línea diferente. Los periodistas gozan de independencia en su derecho a informar y a entrevistar a Morris como defensor de derechos humanos”. Sí porque sí y sí porque no.Episodio IV: El fiscal Montealegre aprovecha cualquier escenario para ir pavimentando la llegada de los líderes guerrilleros a la política, pero sin pagar un día de calabozo. Narcotráfico, secuestro, extorsión… todos, y seguramente muchos otros delitos, candidatos a un Oscar por mejor interpretación de conexos al delito político. Al paso que vamos, la venta de cigarrillos al menudeo será la única actividad en Colombia privada de conexidad con rebelión, sedición y asonada. A menos, claro, que ‘Timochenko’ decida montar un ejército (sí, un ejército) de vendedores ambulantes de Marlboro.Episodio V: Hace cuatro años el gobierno les mama gallo a los habitantes de Gramalote, el pueblo destruido por una falla geológica y condenado al purgatorio por una falla en la manera en que funciona el Estado.Episodio VI: En el texto de una reforma tributaria que cojea, el gobierno vuelve a prometer una desaparición gradual del impuesto “transitorio” del 4 por mil. ¿Cuántas veces cree el Ministro de Hacienda que puede capar al mismo perro?Episodio VII: Lo dirige J.J. Abrams y se estrena el 18 de diciembre de 2015.Ultimátum I: La paz requiere de tremendos sacrificios, pero no parece lo más recomendable saludar a los líderes de las Farc de pico en la mejilla. Sobre todo si estamos seguros de que no se trata de una recreación del beso de Judas.Ultimátum II: Abrazo fuerte para la familia de Antonio José Caballero, admirable reportero que hace un año nos dejó con ganas de leer más de sus Caballerías.Ultimátum III: Peláez, ¡siempre!

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