Embuchados

Embuchados

Junio 28, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Cuando se veía venir una sentencia del Consejo (mercantil) de Estado ordenando a la Corte (comercial) Constitucional reintegrar al magistrado Alberto Rojas Ríos, tan cercano a Jorge Pretel en las habilidades para seleccionar tutelas jugosas, Cecilia Orozco escribió en El Espectador: “Gana la rosca otra vez. La imposibilidad legal de echar a la calle a un magistrado inmoral, y la probabilidad jurídica de devolverle a otro inmoral su posición de miembro de alta corte, es muestra de lo inermes que estamos los colombianos frente al poder judicial”. Ahora Rojas que, según denunció La Silla Vacía, “recibió 500 millones de pesos de un empresario cercano a Mancuso” y que ha resultado poco eficiente en la elaboración de sus declaraciones tributarias (el mismo que le puso el ojo a los dineros de la indemnización de una viuda y que en el escándalo de Fidupetrol pasó de ser objeto de investigación a ‘víctima’), presenta una propuesta a la sala plena para retirar del estudio de dos demandas a Pretelt. ¿Rojas mostrándole los dientes a Pretelt? Como en la magistral canción de Arnulfo Briceño, ¿a quién engañas, abuelo?Francisco Santos aprovecha una entrevista para pedir disculpas al almirante Gabriel Arango Bacci, enredado en una delicada investigación y retirado de la Armada, pero años después absuelto. Dice Santos que en su momento apoyó esa investigación porque de su culpabilidad lo convencieron otros dos almirantes, Álvaro Echandía (actual director de la Dirección Nacional de Inteligencia) y Guillermo Barrera. Ventila Francisco Santos el episodio ocho años después, mientras se la juega toda por la alcaldía de Bogotá y cuando también sueña Arango en aspirar a la de Cartagena, ambos bajo el ala del Centro Democrático. De nuevo al briceñismo: ¿a quién engañas, abuelo?Una mirada al cronograma de ejecución de las cincuenta obras de valorización aprobadas por el Concejo de Bogotá revela que Gustavo Petro, el alcalde que se posesionó anunciando su deseo de ser presidente, solo terminará tres. Y la veedora distrital, Adriana Córdoba, asegura que hay un alto riesgo de que el 61 por ciento de las metas del Plan de Desarrollo de la Bogotá Humana no se cumplan (¿la Bogotá Medio Humana?). La respuesta de Petro: inaugurar a las carreras una megaobra que no está terminada. Echo mano otra vez de Arnulfo: ¿a quién engañas, abuelo?Viviendo uno de los momentos más críticos de la revolución (léase involución) chavista, con el país al borde de la quiebra y presiones políticas que le doblan la espalda, Nicolás Maduro puya las carnes territoriales de Colombia y Guyana, haciendo anuncios de soberanía que recuerdan al dictador Galtieri tratando de unir a una Argentina en crisis alrededor de la guerra con el Reino Unido por las Malvinas. Última vez que lo molesto, maestro Briceño: ¿a quién engañas abuelo?Ultimátum: este junio que se extingue es el mes de Arnulfo Briceño. Nació el 26 (1938) y murió el 11 (1989). Aunque era de Norte de Santander, parte de su obra la dedicó al Llano, siendo su pieza más famosa “Ay, mi llanura”, que en 1979 se convirtió oficialmente en himno del Meta. Prolífico compositor, músico de manos precisas y fluido intérprete, fue, además, abogado defensor de los derechos de autor de los compositores. A toda su familia un abrazo desde estas líneas, en especial a su hijo Emmanuel, director musical del grupo de Juanes. Ojalá pronto cumpla su sueño de publicar un disco-proyecto con grandes artistas recreando las canciones de su padre.

VER COMENTARIOS
Columnistas