El circo criollo

Junio 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

“Tumban” a los magistrados que a su vez han “tumbado” a la gente, convirtiendo la balanza de la Justicia en barata báscula de intereses particulares. La Dama de Hierro de las altas cortes, optimista, asegura que “comenzó la reforma a la Justicia”, lo que equivale a pensar que dos Alka-Seltzer en una piscina son la antesala de un tsunami.El alcalde del (recurso de) Amparo, nuevo vecino de la Unidad Residencial Nacional, pasa de sacar pecho por fustigar “anulados” a apurar el trago amargo de su ávido —¿y lejano?— familiar (familiar político, ¡obvio!). La Ordeñaduría, de la que algunos dicen quedó sin dientes gracias al apetito pantagruélico de su Señor, sigue tratando de hincar colmillos referencia Suárez en la humanidad de este sublevado jubilado. El centrodemocratismo (movimiento que cuenta con todas las vocales, excepto la “u”) mantiene abierto el frente del supuesto fraude electoral, mientras un gran aspirante a ministro del interior azuza a los purasangres, cristo en mano, para que confiesen si el caporal se posesiona o no. El protagonista del culebrón sigue resistiéndose al sacramento de la confirmación y prefiere mantenerse en los terrenos doctrinarios de Ulpiano: “dar a entender” a cada quien lo que le corresponde.Una decisión judicial obliga a que el gobierno reintegre a cierta experta en operaciones (la mayoría estéticas) que usaba su cuerpo en los años de las chuzadas para obtener información a cambio de permitir más chuzadas. Otra primera dama del extinto Departamento Administrador de Servilidades sigue anclada en el cinitsmo. Tres senadores protagonizan una mal disimulada aventura de turismo parlamentario en una nación africana privada de estado. Estando en el estado sin estado, su corporación informa a la opinión pública que ellos gastan solo neuronas y tiempo, pero no dineros públicos. No se sabe si a la nación sin estado viajaron para aprender o para enseñar.Se olvida rápido que hace una semanas los negociadores vinieron de la isla de los barbudos (que no es Barbados) a hacer política en campaña, con tal soltura, que hasta Lomotil se las vería a gatas para ponerlos a raya.El general que devora generales y coroneles, experto en repasar libelos, sigue moviéndose por el tablero sin atender a quienes advierten que su largo rabo de paja podría tumbar varios peones y llamar la atención de los alfiles sobre sus soles. Es el mismo oficial que tan de agache ha pasado, a pesar de que sus años de mayor actividad coincidieron con los de las fatídicas interceptaciones. Oficial que cree ser hoy experto en el juego-ciencia, pero que fue verdaderamente bueno en las canchas de fútbol, poniéndoles balones a coequiperos que terminaron no de cracks sino de distribuidores de crack y de todo lo otro. El repitente inquilino del poder convoca a grandes líderes del mundo para exhibir nuestra lustrosa economía y prosperidad. Lo hace en una ciudad que es más bien una isla rodeada por esa miseria que siempre escapa a la miopía de los turistas. Uno de los ilustres invitados es un expresidente al que le maquillaron el lugar para su primera visita. La Tercera Vía, única que el supremo administrador está seguro de haber pavimentado a satisfacción, flota en el casco antiguo, donde creen que la pobreza está en África, cuando ella late a un puñado de kilómetros. Que siga el circo.Ultimátum: El país se recupera del guayabo intenso que produce… ¡ver fútbol sin beber! @gusgomez1701

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