Dudas

Septiembre 27, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Nos asaltan las dudas. Es un adelanto. Hace unos meses nos asaltaban las Farc y, además, las dudas. Esta semana nos notificaron que habrá justicia para terminar la guerra. Una justicia que no satisface las expectativas de considerables sectores del país. Pero una justicia. Decía Pascual Gaviria que “el homicidio tiene impunidad del 90 por ciento en Colombia, pero esa injusticia por goteo no duele”. La inmensa mayoría de los colombianos quiere al menos treinta años de cárcel para los líderes de las Farc y, si la Constitución lo permitiera, incluso cadena perpetua. No va a ser fácil aceptarlos como ciudadanos después de cinco décadas de crueldad sin límites. Pero la sangre no parará de correr si no aceptamos, primero, la modesta justicia que se nos ofrece y, segundo, el derecho que tienen a vivir entre nosotros.Esta semana nos dieron fechas: el 23 de marzo de 2016, firma del acuerdo final, y, el 23 de mayo, entrega de armas. Incluso, quizás por ese optimismo que da el baño y la guayabera recién planchada, ‘Timochenko’ aventuró unos plazos más cortos. Pero, para no compartir el optimismo fariano, atengámonos a que esas son las fechas. No del comienzo de la paz: son las fechas del comienzo de la difícil construcción de la paz. Y sus cimientos están repletos de dudas. ¿Reconocerán los miembros del Secretariado su responsabilidad en crímenes de lesa humanidad? ¿En qué tipo de sitios quedarán detenidos y gozando de qué comodidades? ¿Podrán participar en política desde allí? ¿Estudiar, cultivar y escribir libros, o la propia actividad política, terminará rebajándoles las penas? ¿El gobierno liberará presos políticos antes de la firma de la paz? ¿La tropa entenderá el silencio de los altos mandos de las Fuerzas Armadas frente a los anuncios en materia de justicia? ¿Terminarán más militares y policías que guerrilleros privados de la libertad?¿La Fiscalía cuenta con la información para que la nueva jurisdicción pueda comprobar si los guerrilleros dicen la verdad? ¿El organismo o estado que reciba las armas de las Farc podrá destruirlas? ¿La guerrilla entregará listados de sus propiedades? ¿Qué tanto dinero pondrán las Farc a disposición de la reparación de las víctimas? ¿Votarán los colombianos la refrendación del acuerdo final con un Sí o No general o podrán pronunciarse sobre cada punto específico? ¿El gobierno tiene cómo garantizar que no habrá extradiciones? ¿Habrá recursos jurídicos contra las decisiones de la justicia especialmente creada para este proceso? ¿La aplicación de las sanciones distinguirá entre guerrillero raso y jefe guerrillero? ¿Todos los miembros de las Frac están de acuerdo con lo decidido por sus representantes en Cuba?¿Los delitos conexos harán de la paz un colador? ¿Dónde tienen que hacer fila los empresarios y hacendados que supuestamente van a confesar haber apoyado grupos al margen de la ley? ¿El gobierno podrá manejar al procurador Ordóñez? ¿Uribe hará campaña para promover el No en la votación a través del mecanismo de refrendación? ¿Un guerrillero que delata a otro recibirá beneficios especiales? ¿Después de la firma, alias Simón Trinidad tendrá una posibilidad real de regresar a Colombia? ¿Crecerá el aparato estatal para darles puesto a los guerrilleros? Ultimátum: Hay otras 347 preguntas, pero se acabó la columna. El proceso, no. Que no los engañe un apretón de manos. Camino es lo que falta por recorrer.@gusgomez1701

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