Cara y sello

Enero 22, 2017 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Cara. La gente está desencantada con los periodistas, a quienes se acusa en redes sociales de no ser equilibrados y trabajar para defender el bolsillo de los poderosos. Sello. Los periodistas están defraudados con la gente, que aprovecha las redes para calumniar, ofender, insultar y exhibir la arrogancia propia del que cree tener el monopolio de la verdad. Los periodistas están decepcionados de quienes, frente a la primera opinión contraria a su criterio o información que no se acomoda a su visión, presumen automáticamente la deshonestidad de la prensa.Cara. La lucha contra la corrupción exige, como lo pide el senador Jorge Enrique Robledo, que se señale el partido político de los corruptos y se exija responsabilidad a las colectividades. Sello. El senador Robledo no solo apoyó la candidatura a la alcaldía de Bogotá de Samuel Moreno, sino que enfrentó las denuncias sobre la corrupción del tándem Moreno-Nule con comentarios disuasivos sobre la felicidad que tal situación le producía a la extrema derecha. Tiempos en que el Polo, tras una lucha por no dejar hundir a Moreno, terminó adhiriendo a la teoría de la responsabilidad individual. Trinó esta semana Carlos Fernando Galán: “Robledo, en un libro sobre la corrupción, le dedicó dos párrafos a uno de los peores escándalos: el del Polo en Bogotá”. Recto y juicioso Robledo, pero desmemoriado.Cara. El fiscal Néstor Humberto Martínez quiere torpedear la Jurisdicción Especial para la Paz y su tribunal, sostiene Iván Márquez. Es un enemigo de la paz. Sello. El Fiscal, que no es parte del gobierno ni firmó los acuerdos de La Habana, hace lo que considera conveniente para cumplir con lo que le dicta la Constitución: “Adelantar el ejercicio de la acción penal y realizar la investigación de los hechos que revistan las características de un delito que lleguen a su conocimiento”. Las bondades de la paz exprés, suscrita entre voladores y verbenas, son asunto que no puede desviarlo de su mandato constitucional. Cara. El presidente Santos, amparándose en la taquillera lucha contra la corrupción, propone que con dineros públicos se financien íntegramente las campañas políticas. Sello. Empresarios, comerciantes y colombianos de a pie no entienden por qué, estrenando la guillotina tributaria y frente los enormes costos de implementar la paz, se pide ahora que con la plata de todos subvencionemos las andanzas de los numerosos ‘alibabás’ de esta republiqueta.Cara. Piedad Córdoba tiene derecho a presentar su aspiración a la presidencia. Sello. Después de años y años de denunciar ofensas e insultos de los que es víctima en calles, aviones, salas de espera y ascensores, Córdoba parece no haber entendido algo básico: llamar paramilitares a las personas que se pretende gobernar, o sintonizarse en la defensa de un gobierno extranjero que denigra de la patria que se aspira a regir, no es buen arranque para una gesta democrática. Menos, si se hace sobre la tumba de alguien que se aferró al poder durante cinco décadas y que terminó entregándoselo a su hermano.***Ultimátum. Las empresas que desarrollan obras con Odebrecht no pueden ser tenidas por corruptas. Pero generosas explicaciones a la Justicia y colaboración con las autoridades deben ofrecer. Si con la plata del matrimonio se corrompieron funcionarios y políticos, hay que demostrar que todo se hizo, como decía Ernesto Samper, a espaldas de uno de los cónyuges.Sigue en Twitter @gusgomez1701

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