Zonas especiales de paz

Zonas especiales de paz

Noviembre 28, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gustavo Duncan

El hecho de que las Farc propongan la delimitación de zonas especiales de paz es una excelente noticia. Es la señal que ya están planteando a la sociedad cuáles serían las condiciones para concentrar sus tropas y dejar las armas definitivamente. La discusión es entonces acerca de tales condiciones, de modo que se agilice el proceso pero, al mismo tiempo, que no se pongan en riesgo asuntos álgidos como la democracia local y los derechos básicos de la población que habita esas zonas.Los puntos centrales de discusión son dos: las armas y el tiempo. Si la idea es concentrarse como paso previo a la dejación de armas (el término entrega de armas está proscrito por las Farc), las zonas especiales de paz implican que los guerrilleros continuarán armados en el lugar. Por consiguiente, otorgar facultades políticas a las Farc de cualquier tipo implica que podrán hacer política sin que previamente hayan dejado las armas.Para el Estado y la sociedad sería inaceptable que el proceso derivara a una situación de reconocimiento de la legitimidad política de la guerrilla sin que antes mediara su desarme. Por lo que es necesario marcar una separación muy clara entre el proceso en sí de concentración de la tropa guerrillera como paso para el desarme de la guerrilla y el ejercicio de algún tipo de autoridad o de participación en la política por las Farc.En las zonas especiales de paz, mientras las Farc permanezcan armadas, no puede haber ejercicio de la autoridad sobre civiles, sobre “los ciudadanos vecinos del lugar” como afirma Marcos Calarcá. La autoridad de las Farc solo debe ejercerse sobre los guerrilleros en proceso de dejación de armas. Por lo tanto, el tamaño de las zonas no puede ser tan extenso que implique que la población del lugar se vea sometida a un gobierno directo y legitimado por guerrilleros armados.De otro lado, está el tema del tiempo de duración de las zonas especiales de paz. Hay muchas preguntas al respecto. ¿Cuánto tiempo durará el proceso de concentración de la guerrilla y la dejación de armas? ¿Cuántas zonas habrá y qué extensión tendrán? ¿Tendrán validez jurídica y política luego que los guerrilleros hayan dejado las armas?Lo innegociable en el proceso de paz son las instituciones democráticas. Así las Farc hayan dejado las armas, es inaceptable que se les conceda funciones de autoridad legítima entre los habitantes de la zona si antes no se someten a elecciones. Así mismo, es necesario que se comprometan a respetar los derechos políticos de las otras fuerzas y actores del lugar.En ese sentido no será fácil encontrar un punto de acuerdo porque se sabe que las aspiraciones de las Farc en estas zonas, así como en las zonas de reserva campesina, es que se conviertan en la base de su autoridad política sobre la comunidad. Por algo Marcos Calarcá dijo que las zonas especiales de paz se organizarán “bajo una regulación específica para la organización política, económica, social, ambiental y de seguridad integral”. Y Enrique Santiago, el abogado de las Farc, lo ratificó: “No creo que el gobierno colombiano tenga en la cabeza crear zonas reducidas, como guetos, para concentrar a los guerrilleros. Eso sería equivalente a un confinamiento. No es una idea que aceptarían las Farc”.La noticia cae bien pero se viene entonces un tema de discusión que puede llegar a ser tan álgido como lo fue en su momento el tema de la justicia.

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