Farsa y tragedia

Farsa y tragedia

Junio 16, 2017 - 11:55 p.m. Por: Gustavo Duncan

Para comentar las más diversas situaciones se suele citar la famosa frase del 18 Brumario de Marx: “La Historia ocurre dos veces: la primera vez como tragedia y la segunda como farsa”. El comentarista descalifica así la originalidad y las buenas intenciones de quien pretende cambiarla. De paso demuestra su erudición y revela una posición política, aunque la frase se ha usado tanto que cada vez es más lo segundo y menos lo primero.

Pero a veces la Historia sucede al revés. Primero es la farsa y luego la tragedia. A raíz de la desmovilización de las Farc y su nueva estrategia de difusión en las redes sociales aparecieron varias cuentas fake -o falsas en castellano- con el ánimo de parodiarlos. La farsa rápidamente se convirtió en una comedia con los jefes de la guerrilla como personajes centrales.

En un principio fueron los chistes obvios y las parodias más burdas con personajes que el país sabe de su simpatía y, muy probablemente, su colaboración con las Farc. Luego la comedia alcanzó otro nivel cuando algunas personas no cayeron en cuenta que se trataba de cuentas falsas y comenzaron a enviar mensajes privados donde hacían todo tipo de propuestas.

Alguien que decía ser indígena chumbivilcano en un foro de expertos de Paz en Noruega, les envió un saludo y les mandó una canción llamada ‘Por amor a la tierra’. Desde la cuenta le respondieron que muchas gracias por la serenata, que tenían algo de dificultad en llamarlo por su gentilicio, por lo que preferían referirse a él como ‘carechymba’.
Algunos tenían segundas intenciones. Era claro que se trataba de avispados rebuscando la manera de ganar algún dinero a costa de las Farc. Nada más colombiano que la malicia indígena jugando con fuego. Por esa razón muchos han debido morir, y de seguro hicieron morir a muchos inocentes, a lo largo del conflicto.

El campeón de los avispados fue un exalcalde del municipio de Fosca y exdiputado de Cundinamarca que envió un mensaje privado a una cuenta fake de ‘Timochenko’. En el mensaje les habla de que el Gobierno les tiene que cumplir con proyectos productivos, que tiene una fundación ideal para desarrollar ese tipo de proyectos, que ya ha trabajado con miembros de las Farc como ‘John 40’ y alias ‘El viejo’ y que está comprometido ideológicamente con ellos.

Entonces vino la tragedia. Llegó un mensaje de antiguos colaboradores de las Farc a esa misma cuenta de ‘Timochenko’. Ellos denunciaban que eran perseguidos por los grupos armados que entraban en los territorios que las Farc habían abandonado luego de concentrarse. El ELN y las Bacrím los estaban obligando a trabajar para ellos, si no los mataban. La parodia, sin pretenderlo, comenzaba a retratar la situación de los civiles que por obligación o por codicia, se aliaron con un grupo armado y ahora se veían desprotegidos, a merced de las venganzas y de los nuevos dominadores. Es el drama de la guerra donde aún no ha terminado.

Otros mensajes son más dramáticos. Hay militares detenidos pidiendo ayuda, que les digan cómo acogerse a las amnistías de los guerrilleros, porque sus superiores y los jueces se olvidaron de ellos. Hay una mujer que pide que intercedan ante la justicia por su marido en prisión, acusado del homicidio del alcalde de un pueblo. Él no fue, fueron las Farc, su única culpa fue llevar remesas y servir para el cobro de vacunas.
La guerra es una tragedia que rápidamente arranca la risa.

Sigue en Twitter @gusduncan

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