Oasis

Oasis

Mayo 08, 2017 - 11:55 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Un viejo autobús salta sobre una mala carretera y en uno de sus asientos viaja un amable viejo con un hermoso ramo de rosas en sus manos.

En el asiento del lado va una joven que no deja de mirar las flores, atraída por el hermoso color y el aroma.

De pronto el bus se detiene y el anciano deposita las flores en el regazo de la sorprendida muchacha mientras susurra:

“Veo que le gustan las flores. Se las regalo y luego se lo diré a mi esposa. A ella le gustará mucho saber que se las di”.

El señor baja del bus y cuando la muchacha mira al lado para verlo se da cuenta que él atraviesa la verja de un cementerio.

Esta hermosa historia ojalá te inspire y te dé ímpetus para compartir y dar sin esperar recibir, de modo incondicional.

Cuando das y esperas recibir, tu amor es como un trueque y en realidad, no das sino que haces un negocio camuflado.

Dios es puro don, también lo es la naturaleza y más valioso que dar cosas es darse sin reticencias, de un modo incondicional.

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