Oasis

Oasis

Marzo 20, 2018 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Casi al inicio del fabuloso libro Pedro Páramo de Juan Rulfo, el protagonista le pregunta a un arriero camino a Comala:

- ¿Conoce usted a Pedro Páramo? ¿Quién es?

- Un rencor vivo, me contestó él.

Lees eso y sabes que es cierto. Cuando no perdonamos somos simplemente eso: un rencor vivo. Un odio que quema y cuyo fuego no se apaga.

En su relato que te atrapa, tanto el arriero como quien pregunta son hijos no amados de Pedro Páramo y abandonados.

Si no perdonas porque comprendes la inconsciencia del ofensor, perdona por egoísmo, porque quieres estar bien.

O perdona por inteligencia, porque caes en cuenta de todo lo que ganas con el perdón y lo que pierdes con el rencor y el odio.

Diversos estudios muestran cuáles enfermedades surgen de odiar, tener rabia y alimentar resentimientos.

Aprende de seres como Mandela que perdonó 27 años de prisión injusta, o Pastora Mira de Antioquia que perdonó cuatro asesinatos.

VER COMENTARIOS
Columnistas