Oasis

Oasis

Febrero 21, 2018 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Se cuenta que hace muchos años en Tailandia un terrible bandido cayó en la cuenta de todo el mal que había causado.

Queriendo expiar sus fechorías fue donde un sabio monje y le dijo: Soy un pecador y estoy atormentado. ¿Cuál es la salida? ¿Qué puedo hacer?
Dime qué sabes hacer, le preguntó el monje, después de dirigir al bandolero una mirada profunda y compasiva.

No sé hacer nada bueno, repuso el bandido. Y el buen hombre le dijo: Debe haber algo que sepas hacer bien.

Sólo tengo talento para hacer estragos y robar, repuso. Y el monje agregó: ve a un lugar tranquilo y roba toda la belleza del universo.

Roba la luz del sol y las estrellas, el color de las flores, el canto del agua y la majestad del cosmos y lleva todo eso a tu interior, donde Dios mora.
El ladrón quedó perplejo y pensativo. Charló un buen rato con ese buen hombre y luego se marchó sonriente.

La historia dice que con el tiempo ese ser se iluminó, cambió y se convirtió en un sabio maestro y un ser de luz.

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