Oasis

Abril 14, 2017 - 11:55 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Dios mío. Tú me ayudas a enfrentar los desafíos de la vida con una esperanza inconmovible.

Contigo no soy un ser consumido, porque tu Espíritu me da fuerzas y un un ímpetu arrollador.

Me sacas del mar de lo irremediable, me muestras que la vida no es absurda, eres mi apoyo y mi coraza.

A veces me asedian las dudas pero contigo las pongo a raya y siento que la fe y el amor me vuelven invulnerable.

Señor, me das la fe de Abraham, la entrega del profeta Elías, el coraje de David ante Goliat, la paciencia de Job, la fe de María.

Sí, Padre bueno, jamás me desamparas y me sostienes firme en medio de las peores tempestades.

En una perspectiva de eternidad los golpes más fieros no cuentan porque la vida no acaba con la muerte.

Todo se pasa y encuentra su lugar en tu plan divino, aunque la vida se muestre como una suma de paradojas. Gracias, en ti confío.

VER COMENTARIOS
Columnistas