Oasis

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Enero 28, 2018 - 06:15 a.m. Por: Gonzalo Gallo

En el Oasis en el que hablé de lo dura que suele ser la vida de los sacerdotes en ningún momento apoyé la pederastia.

Simplemente quise aclarar que no se debe generalizar, pero es obvio que es un delito atroz y repugnante.

A la Iglesia jerárquica le ha faltado firmeza y valor para erradicarlo, denunciarlo y castigarlo. Ha cometido graves errores.

Sólo ante fuertes presiones sociales ha ido cambiando y debe dejar de tapar y de cambiar a un pederasta de parroquia.

Al mismo Papa Francisco se le quejaron hace días en Chile las ofendidas víctimas: “Menos perdones y más acciones”.

Es más, él tuvo que pedir perdón a las víctimas del Perú por pedirles pruebas. Algo absurdo. ¡Que falla!

No se oye de pederastia en rabinos y pastores y en eso debe influir que se casan. Hace años se debió suprimir el celibato.

Ojalá la jerarquía cambie, pero eso es difícil porque a todos los eligen exactamente porque nunca hacen los cambios necesarios. En la Iglesia manda una línea conservadora.

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