Oasis

Oasis

Diciembre 04, 2017 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Le preguntaron en cierta ocasión a Abraham Lincoln: ¿Por qué no cambia a ese ministro que se le opone constantemente?

Y él respondió con este cuento: “Hace años pasaba yo por un campo en el cual un campesino estaba arando la tierra.

Del arado tiraba un viejo caballo y sobre su lomo estaba posado un moscardón que yo traté de espantar.

No se le ocurra ahuyentar ese animal, dijo el campesino; si no fuera por él, este caballo decrépito no se movería ni una pulgada”.

Bien, ¿hasta qué punto entiendes y aceptas que para crecer y madurar necesitas seres difíciles a tu lado?

Casi siempre los mejores logros se los debes a los opositores, no a aquellos que aprueban todo lo que haces o dices.

Por lo mismo, tan negativo es ser víctima y soportar relaciones enfermizas, como evadir cualquier contrariedad.

Ora, entonces, y Dios te ayudará a ver cuáles asperezas necesitas para crecer sin buscar escapes, y cuáles debes evitar o superar. En el sendero no hay enemigos, hay maestros.

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