Oasis

Oasis

Octubre 29, 2017 - 11:55 p.m. Por: Gonzalo Gallo

El maestro del jazz Louis Armstrong sanó con arte y valores el abandono durante la infancia y es ejemplo del poder espiritual que te lleva a cumbres en apariencia inalcanzables.

En 1901 nació en Nueva Orleans y su ambiente era muy humilde, turbulento y estigmatizado por la pobreza y los problemas.

Su padre era un obrero que lo abandonó al nacer y su madre una criada que tampoco le dio suficiente amor y cuidados.

Fue su abuela la que lo trató con cariño y lo sacó adelante afrontando serias dificultades y penurias.

Estuvo internado en una correccional, pero superó sus problemas y la música fue su gran aliada para sobresalir.

Poco a poco se impuso gracias a su talento y su compromiso. Cuando murió, en 1971, era una leyenda y un ser muy apreciado.

Fue el primer negro que figuró en películas importantes y a todos nos dejó su arte y una herencia de fe, alegría y tenacidad.

Vivió lo que reza una de sus canciones hermosas, ‘A wonderful world’. Un mundo maravilloso, incluso con problemas y desdichas. Escucha esa melodía.

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