Oasis

Oasis

Agosto 21, 2017 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo


Un extranjero no puede entender por qué le dices “ya llego” y él tiene que esperar media hora y quedar como un tonto engañado.

Un turista o visitante se sorprende de que acá “dame dos minuticos” signifique “espérame con paciencia veinte, treinta o cuarenta minutos”.

Un extranjero se pregunta por qué pasa frente a un terreno vacío y allí lee un extraño letrero que dice “este lote no está en venta”.

Él no alcanza a comprender que en esta patria sui generis hay que ponerlo porque hay corruptos que lo venden a los incautos sin ser los dueños.

Un extranjero se queda sin habla cuando ve carros parqueados sobre un andén o en un lugar donde se lee “prohibido parquear”.

En cierta ocasión un europeo me preguntó desconcertado: ¿Para ustedes los colombianos que significa la palabra prohibido?
Un extranjero se pregunta por qué los vehículos circulan por la izquierda y las motos se cruzan por donde les da la gana en el reino de la indisciplina.

¿Por qué hacemos todo más difícil no respetando las reglas y al otro? ¿Por qué somos tan bobos actuando como “vivos”?

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