Oasis

Agosto 17, 2017 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Separa las tres últimas letras de perdón y ver que ese acto es un don, un regalo para ti y para quien te ha ofendido en un estado de inconciencia.

Un gran regalo para ti porque te saca de la prisión del odio, te sana, te llena de paz y te hacer crecer en el amor y espiritualmente.

Comprende también que quien te agravia tiene vacíos o ignorancia y está con un tipo de ceguera espiritual.

Así te será fácil perdonar y no sufrir con los efectos nocivos del odio o el rencor que incluso afectan tu salud física.

Entiende también que es bueno olvidar pero no necesario para perdonar porque puedes recordar sin rabia y sin dolor.

Del mismo modo, perdonar no implica soportar una relación dañina, eres libre para cortar y tomar distancia si eliges amarte.

Perdonas si estás con Dios, si comprendes el estado del que falla, si te amas y eliges estar en el ahora y no en el ayer.

Perdonas y te perdonas si oras y sientes a Dios, si aprendes de Jesús en su cruz y dices como Él: “No saben lo que hacen”.

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