Oasis

Oasis

Agosto 13, 2017 - 06:40 a.m. Por: Gonzalo Gallo

De niño Walt Disney se crió en una granja. Allí, desde pequeño estuvo en contacto con animales y jugaba con ellos.

Una tía llamada Margaret se dio cuenta que le gustaba dibujar y le regaló un simple block y una cajita con lápices de colores.

Muy pronto el niño estaba dibujando todo lo que veía en la granja, en especial los animales y la naturaleza.

En la escuela sus dibujos eran distintos a lo que pedía el profesor: sus animales hablaban y las flores sonreían o hacían muecas.

Un día afirmó con determinación: “Seré un artista”. Estudió dibujo, pero en sus inicios no fue fácil y afrontó problemas económicos.

El triunfo se demoró en arribar y llegó de la mano de su ratoncito ‘Mickey’ que al comienzo fue rechazado en Nueva York.

Pero el entusiasmo de Walt y su creatividad no tenían límites. ‘Mickey’ se convirtió pronto en una sensación mundial.

De Walt hay que valorar y, ojalá, imitar su confianza, su tesón, su persistencia y el buen uso que le dio a su poderosa imaginación. Fue un visionario.

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