Oasis

Julio 30, 2017 - 06:30 a.m. Por: Gonzalo Gallo

Hay personas con carisma, es como si emanaran una extraña energía, capaz de movilizar voluntades, tocar corazones y acaparar la atención.

No es fácil definir eso, es un “no sé qué” que aúna simpatía, atracción, don de gentes y capacidad de influir en otros.

Los científicos han intentado averiguar sobre eso y, al parecer, algunos nacen con parte de esa cualidad, pero también se puede y se debe trabajar.

Las últimas investigaciones sobre cerebro y poder han encontrado rasgos innatos en los que participan hormonas, neurotransmisores y el aspecto físico.

Los componentes biológicos pueden suponer hasta un 35% de la materia prima de una persona carismática que asciende y gusta.

Hay buenos líderes sin carisma y también hay personas con carisma que para nada son líderes eficaces y eficientes.

Si te dedicas verás cómo cada día puedes más afable, de mejor humor, abierto a los demás y también aprendes a comunicarte mejor.

Esas son actitudes carismáticas como también lo son la claridad, el equilibrio, el buen humor y la servicialidad.

VER COMENTARIOS
Columnistas