Oasis

Julio 28, 2017 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

En cierta ocasión Jesús vio a un hombre llamado Mateo en su puesto de cobrador de impuestos y le dijo: “Sígueme”. Mateo se levantó y lo siguió.

Como Jesús estaba comiendo en casa de Mateo, un buen número de cobradores de impuestos y otra gente pecadora vinieron a sentarse a la mesa con Jesús y sus discípulos.

Los fariseos al ver esto decían a los discípulos: ¿Cómo es que su Maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?

Jesús oyó y dijo: No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos. Aprendan lo que significa esta palabra de Dios “Me gusta la misericordia más que las ofrendas”.

Hasta acá el texto bíblico que enseña mucho y que encuentras en el evangelio del mismo San Mateo en el capítulo 9, 9-13.

Sé consciente de que los fariseos eran ‘los buenos’ del tiempo, los que oraban, ayunaban, diezmaban y leían los textos sagrados.

¿De qué les servía si juzgaban a los demás? En su ego espiritual ellos eran los puros y los demás eran los pecadores.

Bien, ojalá nos ponga a pensar y cambiar ya que cualquier parecido con la realidad actual de bastantes 'buenos' o creyentes no es simple coincidencia.

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