Oasis

Julio 27, 2017 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Tu verdadera fuerza está en tu interior, no afuera. Está en tu alma, en tu fe y tu esperanza, aunque estés asolado por los zarpazos de la fatalidad.

No es un despropósito afirmar que eres capaz de superar cualquier barrera o escollo si te abres a lo sobrenatural.

En otras palabras, si sientes a Dios, lo vives y lo expresas; sí Él es tu amado, tu escudo, tu guía y tu amigo.

Logra que Dios sea para ti tu amado como lo fue para San Francisco de Asís, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

Ellos y otros místicos como Meister Eckhart, Santa Teresita del Niño Jesús, Rumi en Persia y Kabir en la India fueron enamorados de Dios.

Su espiritualidad profunda la vivieron en una relación constante de amor con el Creador, el Padre o el Amigo Dios.

Es la misma relación que de modo hermoso y poético se describe en el Cantar de loa cantares de la Biblia. Léelo para tu bien.

Si Dios es tu amado, ¿Qué temes, qué necesitas de más o qué te falta? “Quien a Dios tiene nada le falta”. Santa Teresa de Jesús.

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