Oasis

Julio 24, 2017 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Julio Verne era un ser animoso y muy perseverante: presentó su primera novela “La Vuelta al mundo en 80 días” a 16 editores.

Richard Bach tuvo que visitar a más de 20 editores antes de que alguien se interesara por su éxito “Juan Salvador Gaviota”.

Ahora bien, todo esto es poco comparado con los 40 años del pueblo de Israel en el desierto, o los 300 años de persecución sin tregua al cristianismo.

Lecciones de constancia y tenacidad que es bueno recordar para que no te dejes tentar por un facilismo perverso y un inmediatismo engañoso.

Pero no siempre hay que viajar por el túnel del tiempo para encontrar testimonios elocuentes del poder de la confianza, la pasión y los sueños.

La historia de casi todos nuestros grandes deportistas está llena de coraje para superar obstáculos, de fe firme y entusiasmo arrollador.

Catherine Ibargüen y Nairo Quintana no la tuvieron fácil en su infancia ni nacieron en cuna de oro con todo a su favor.

Como bien dijo un sabio, “ante un problema o las carencias el animoso se supera, y el pesimista y el facilista se desesperan”.

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