Oasis

Julio 04, 2017 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

No hay peor enemigo que el miedo. Claro que hay amenazas reales, pero el miedo no es la respuesta adecuada.

El reto es enfrentar la sombría realidad y quitarle la máscara al temor, acogerlo, aprender de él y abrazarlo con amor.

Crees que sientes miedo porque corres peligros, pero la verdad es que corres peligros porque te domina el miedo.

La cruel paradoja es que el temor actúa como un imán y atrae con su magnetismo muchos males que quisieras evitar.

Con la fuerza de la fe o con una buena terapia, tus temores se aquietan y conservas sólo un miedo sano que te aleja de ciertos peligros y es indispensable para sobrevivir.

El amor es tu aliado incondicional para derrotar el temor y la confianza tu fuerza en las pesadillas, cuando los duendes merodean por la mente.

Si eres espiritual no sucumbes, sabes que todo lo que sucede es transitorio y afecta al ego, no al yo superior y espiritual, a lo que realmente eres.

Eres un espíritu viajero, un alma evolucionando en este plano. Dijo el filósofo Epicteto: sólo hay que tenerle miedo al miedo mismo.

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