Oasis

Oasis

Julio 03, 2017 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando.

Versos profundos del poeta español Jorge Manrique, 1440-1479, que están en su poema ‘Coplas a la muerte’ de su padre Rodrigo.

La estrofa completa sigue así: Cuán presto se va el placer; cómo después de acordado da dolor; cómo a nuestro parecer cualquiera tiempo pasado fue mejor.

Es interesante que el bardo invite al alma a despertar. Es que las almas dormidas abundan y también hay “almas muertas” como lo expresó el literato ruso Gogol.

Almas anestesiadas por bienes efímeros, el poder y lo material, que no son malos, pero atrapan y enceguecen o crean adicción.

El nombre Buda significa ‘despierto’ porque ese Maestro comprendió que existía una realidad más valiosa que la material, salió de su sueño y se iluminó.

Cuida tu espíritu que es más que tu alma porque es divino y el alma es la fuerza que dinamiza el cuerpo dentro de él.

Pocos dedican tiempo a nutrir su espíritu. Hazlo y está alerta o despierto en un mundo de gente dormida o anestesiada. No saben quiénes son ni a qué vinieron.

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