Oasis

Oasis

Junio 25, 2017 - 11:25 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Nunca te refugies en el oscuro desván de la negación. No me pasa nada -dices-. No estoy enfermo, no tengo anorexia, no estoy borracho.

Esta relación no está muerta, él (ella) va a cambiar, el negocio va bien… negar, negar y volver a negar es una forma de ceguera peor que la real.

Así, por no enfrentar la dura realidad, sufres como el ciego que simula ver. Negar es un mecanismo de defensa, una torpeza que Saramago describe bien en su estremecedora novela Ensayo sobre la ceguera.

Todos atravesamos valles de dolores y al negar, renegar o quejarnos, lo único que logramos es poner más piedras y espinas en el camino.

Por tanto llena tu alma de luz, fortalece tu fe y lleva tus cuitas y penurias con paciencia, mansedumbre y mucha paz.

El dolor es un maestro y, aunque no te gusten sus enseñanzas, las necesitas para darle temple al espíritu y a cada cosa su justo valor.

Es normal que te rebeles si una pena o un problema te destrozan pero, paso a paso, un día miras hacia atrás y le ves sentido a lo que hoy es absurdo.

En una perspectiva espiritual todo es pasajero y está dado para llevarnos a evolucionar, amar mejor y ser lo que debemos ser. Nada es casual.

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