¿Usted necesita psicólogo?

¿Usted necesita psicólogo?

Noviembre 20, 2017 - 11:35 p.m. Por: Gloria H.

La celebración del día del psicólogo, 20 de noviembre, justifica la pregunta. Pero no, no se asuste. No le estoy diciendo que está loco (es el sentir popular), sólo le estoy preguntando si se ha planteado la posibilidad de sentarse frente a un profesional donde usted pueda ‘desnudar su alma’ sin ser juzgado. Donde pueda ser escuchado, pero tal vez lo más importante, ‘escucharse a usted mismo’ y caer en cuenta de aspectos de su vida que de pronto ha vivido en automático. Un lunes se conecta con el otro lunes y pareciera que el tiempo pasó en un segundo y ‘ni se dio cuenta’ qué fue lo que vivió.

La rapidez del mundo actual, los cambios diarios que no dan espera, las novísimas formas de relaciones de pareja, la crianza de los hijos… a todo hay que dar respuesta y siente que no tiene las herramientas para poder enfrentar diversas situaciones. Lo que más escucho en mi consultorio es la repetida expresión “si lo hubiera sabido antes…”. Sí, porque para eso está un psicólogo. Nunca para resolver la existencia, nunca para dar consejos. El psicólogo es la persona encargada de acompañarlo en el proceso de revisión de su vida, para señalar dónde está la dificultad que le impide tener un presente tranquilo.

Pueden ser causas ancestrales, construidas a través de la historia familiar, impactos de la vida presente, situaciones trágicas, momentos inesperados, problemas funcionales, las dificilísimas pérdidas (del trabajo, de un afecto, de una ilusión), hay tanto por revisar. Casi diría que es imposible ‘sobrevivir’ sin la asistencia de la psicología. Empezando porque sentarse frente a alguien ya es un acto de humildad, un acto que retrata lo humano de la naturaleza: “Necesito ayuda” y eso de entrada ya es un comienzo positivo.

¿Cuál es el sentido de la psicología? En la interpretación del comportamiento, muchas veces hay que decir palabras fuertes, contundentes ante situaciones que se viven y enferman precisamente ‘porque no se las ve’. No se va a psicología para que el psicólogo ‘preste el hombro’ y llorar con él. El comportamiento humano merece revisión e informaciones claras que permitan salir de la dificultad. Pero ojo, una cosa es una explicación profesional y otra una ‘opinión’ sobre comportamientos. Impresiona la ‘igualada’ donde todos creen saber porque lo psicológico impregna la vida cotidiana y es tan ‘simple’ hablar de ello. En los medios abundan los opinadores que ‘dan cátedra’, no temen igualarse con el criterio profesional y argumentar olímpicamente ‘no estoy de acuerdo’, como si fuera razón para cuestionar la teoría. Hace unos días la W hizo un cuestionamiento olímpico al tema de Constelaciones Familiares y como ellos no lo conocen, no les sirve, lo descalificaron de la manera más prepotente. ¡Plof!

¿Que los psicólogos tenemos problemas? Claro. Pero la formación ética y profesional que incluye haberse sentado ‘al otro lado del escritorio’ para revisar la propia vida, permite acercarse al paciente desde una perspectiva equilibrada. Y más que con la teoría (está en los libros) la terapia se realiza con la integridad del profesional que asiste en la terapia. La transferencia es un elemento vital del trabajo terapéutico y aun cuando el pasado no se puede cambiar sí puede aprender a ‘mirarse’ de otra manera. ¡Qué rico ser psicólogo!

Sigue en Twitter @revolturas

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