¿Usted, cómo la golpea?

¿Usted, cómo la golpea?

Noviembre 22, 2011 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

El próximo viernes 25 de noviembre se marca como el día de la No violencia contra la mujer, una fecha en la que se busca ayudar a caer en cuenta de cuán agresiva y violenta son esta sociedad y sus individuos contra las mujeres. ¿Cómo lograr entender que la mujer no es un ser inferior ni despreciable? ¿Cómo lograr aceptar que su función en la vida no es ser sirvienta al servicio de los otros? ¿Cómo lograr creer que las mujeres tienen derecho a pensar en ellas mismas y no siempre deben ir primero los hombres?El mundo de hoy en muchos lugares (¿en cuáles no?) es discriminatorio y aplastante para las mujeres. El poder es masculino y no es fácil compartirlo: pareciera que los hombres no están dispuestos a ceder ni un ápice de lo que creen que les pertenece ‘por naturaleza’ y de allí su actitud prepotente. Están los extremos escandalosos y aberrantes: hombres que matan a sus objetos-mujeres porque ellas se cansan de ellos y ellos no soportan la decisión, hombres que se mueren de celos porque ellas miran a otros y su orgullo de macho no lo resiste, hombres que las consideran botín de guerra y ‘cobran’ el triunfo violándolas y vejándolas. Sí, todos los casos espeluznantes que a diario publican los medios y que parece no acaban y ni siquiera disminuyen. Pero no es la única violencia. Esa es la aterradora, la aberrante, la que conmueve… Pero, la otra, la diaria, la ‘corriente’, la que no se siente ni se percibe tan fácil (porque parece natural), pero que existe. Aquella estimulada por el macho instintivo que habita, por lo general, en el interior de tantísimos hombres, cuando esperan que ‘su’ compañera sea tan joven como, tan linda como, tan inteligente como, tan sexy como. Y su mirada ‘comparativa’ es como un golpe a la autoestima de la mujer, porque ni siquiera disimulan que su fantasía no encaja con la mujer real, de carne y hueso, que los acompaña por la vida. Si fueras como, si tuvieras lo de fulana, si te comportaras como… Y también está la violencia de la publicidad cuando ‘fabrica’ estereotipos de mujeres inexistentes para que sirvan de modelo para que unos y otras traten de asemejarse a la fantasía. Esa también es violencia, una violencia consentida, porque no genera la indignación lógica por construir mentiras y esperar que se funcione en un mundo de apariencias. Sí, la mujer podría defenderse, podría no copiar, podría rebelarse. No es fácil: haber estado sometida durante tantos siglos no le da todavía el vuelo para mayor autonomía. Porque aun cuando suene increíble, es en el terreno del amor donde mayor violencia se produce.Igual que sucede con el abuso infantil que en su gran mayoría se genera por gente conocida de los niños y de las niñas, una de las mayores dosis de violencia contra las mujeres se da en el mundo de la pareja. Puede que no la golpeen con puños o palmadas, pero sí con armas letales para la autoestima: el chantaje, la indiferencia, el desprecio, los hijos, el dinero, el poder. El caso de Valerie Domínguez no es la excepción: a nombre del amor y por el hombre amado, las mujeres repiten esta historia mil veces. ¡Suena increíble! Claro que hay un responsable primario y mientras no se construya una mentalidad de valoración, la historia tiende a repetirse. No, no cante victoria tan fácil y aun cuando se ufane de “no tocar a la mujer ni con el pétalo de una rosa”, revise un poco cuál es su manera de golpearla. Si lo analiza de seguro se va a llevar una sorpresa…

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