¿Usted aquí?

¿Usted aquí?

Septiembre 10, 2013 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

La expresión, a gritos y carcajadas, fue de un señor a otro a la entrada del parqueadero del Centro de Eventos Valle del Pacífico el fin de semana anterior. Exposer de Coomeva logró convocar a más de 2.500 personas, donde el número de participantes masculinos aumentó notablemente. Por lo general estos eventos terminan siendo una sutil invitación para mujeres: es su mundo, ¡son sus intereses! Sin embargo esta vez la presencia masculina fue notoria, de allí que este participante interpelara al otro por su asistencia. A carcajadas cada uno trataba de disimular la sorpresa por la participación en ‘ese’ evento de su interlocutor. Como si los hubieran pillado ‘malparqueados’ cada uno se sorprendía de que ya el tema de conciencia y autoayuda los hubiera enganchado. Pero allí estaban ellos oyendo asuntos clasificados como de mujeres, poco racionales y de dudoso (¡) rigor científico. Al menos, es lo que siempre se ha creído, tal vez como una manera desesperada de desprestigiar la temática cuya aceptación es imparable.Porque la angustia moderna, el vacío interior, el sin sentido de tantas vidas, la desazón y desesperanza han motivado a que, hombres y mujeres, intenten buscar opciones diferentes a lo que la sociedad actual entrega como símbolo de bienestar o felicidad. Hombres y mujeres deseando encontrar respuestas que la fría mente racional no ha logrado vislumbrar. ¡Debe haber entonces otro camino! Y llega la espiritualidad con toda la fuerza del nuevo pensamiento integral ofreciendo una mejor calidad de vida individual y social. Pero no la ofrece al primer postor, como quien ofrece productos en un supermercado. Está allí para quién quiera acercarse a la temática, motivado por el cansancio o el hastío.Los 2.500 asistentes a Exposer, donde no cabía ni un tinto, pudieron darse la oportunidad de escuchar profundas reflexiones sobre la vida, la muerte, el amor, los apegos, la conciencia, el alma, el arte de vivir. Fue un seminario tan bueno que tal vez la mayor dificultad está en señalar al mejor. Sin demeritar a Miguel Ruiz y su hijo José, los demás conferencistas fueron excelentes, tanto como la ‘vedette’ del seminario. Definitivamente los que ganaron fueron los asistentes. Un personaje no tan conocido puede ser tan impactante como uno famoso cuando tiene tema y condiciones para transmitir. De allí que los conocidos estuvieron a la altura de su prestigio pero los no tan populares fueron arrasadores en sus presentaciones.“Usted, ¿aquí?”, todavía resuena en el ambiente. Como quien acepta que el camino escogido desde la razón puede tener también otro trazado. “El alma necesita alimentarse de aquello de lo que está hecha”. Porque cuando estamos muy ocupados (muy eficientes) no tenemos tiempo para sentir y entonces no podemos amar. Impactan frases de los conferencistas que pueden terminar siendo tratados de profunda filosofía que le da sentido a una vida. La gratitud engrandece de tal manera que es como una llavecita mágica que logra ‘irradiar’ paz y el otro ‘recibe’ una vibración diferente que lleva a apaciguar los espíritus. Nadie tiene alegría sino agradece. Lo sorprendente de este Seminario es que aun cuando no estaba en el libreto, parecía que todos hablaran de lo mismo, cada uno desde su propia filosofía o forma de vida. Coincidían en la temática señalando que hay varios caminos para llegar al lugar de la comprensión y la convivencia pacífica. Los humanos nacen con los ángeles pero se acompañan de diablos. ¿A quiénes queremos alimentar? La responsabilidad es de cada uno porque nadie mas es dueño de nuestra propia vida. Gracias por la oportunidad que se nos dio, fue un regalo extraordinario. ¡Gracias! Usted también puede estar aquí.

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