¡Somos muchos!

Noviembre 03, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Cada 4 días, el mundo tiene un millón de habitantes más. Cada 4 días. ¿Cuántos seremos en un año? ¿en 2? Ni para qué seguir la cuenta. La información la trae Alan Weisman, periodista, autor de libros como ‘Gaviotas’ (sobre Colombia) y otro ‘escandaloso’, ‘El mundo sin nosotros’, conferencista estrella del pasado Exposer, pero no porque fuera el más importante, sino porque sus planteamientos son tan fuertes y convincentes (los números no mienten) que, o le paramos bolas a este asunto o no tendremos donde vivir. Y sus deducciones ‘tocan’ todas las ramas del conocimiento. Algo parecido a una espiritualidad ecológica por lo que hay que poner cuidado al Planeta.Lo impactante es que ¡somos muchos! y no daremos abasto. Una familia con más de dos hijos, dentro de poco será observada como aquellos que desperdician agua, los que talan bosques o los que incendian montañas. No es cuestión de argumentar “en mis cobijas” nadie se mete. Es conciencia ambiental. Las religiones y los moralistas que creen que podemos traer los hijos que queramos tienen que despertar. ¡Están lastimando al Planeta! Haga la cuenta, (cada cuatro días hay en el mundo un millón más de personas), no habrá ni tecnología, ni tierra, ni alimento que supla las necesidades básicas de la población. No es cuestión de solidaridad o de repartir bien. Es que no alcanzará… Con los adelantos de la Ciencia donde cada mía mueren menos niños y la vida es mas larga, el mundo ‘reventarᒠcon el número de habitantes. ¡Y hay que detenerlo! Pero como dice Alan Weisman, ojalá que sea “a las buenas” con conciencia y no a través de leyes o reglamentaciones en bien del medio ambiente, como aquellas, por ejemplo, que castigan por desperdiciar el agua o contaminar el ambiente.Los métodos anticonceptivos son indispensables como determinación ecológica. “No podemos seguir multiplicándonos como conejos” porque el asunto es de ecología no de religiones y lo estamos haciendo en esas proporciones, como conejos. Uno de los anticonceptivos mas efectivo es proporcionar educación a la mujer. Una joven con educación no tiene como objetivo principal -o destino- tener hijos y a su vez, sabrá defenderse escogiendo una manera de desarrollo con independencia. Pero no es solo la sobrevivencia del ser humano el objetivo principal de la Ecología. En este planeta debemos caber todas las especies existentes. Cuando el Papá habló de que “aquí cabemos todos” muy posiblemente no lo hizo en los términos en que Noé entendió el mensaje antes del diluvio universal cuando se le dijo que construyera el Arca para salvar “todas” las especies vivientes. El desfile fue de parejas de todas los seres vivos. Hoy, el reto es igual, la tierra para todas las especies, no solo para los humanos. Somos muchos y hay que detener el desastre. Es ecología, es conciencia, es espiritualidad.Paradójicamente China hoy ‘permite’ que una pareja tenga dos hijos saliendo de la reglamentación ‘hijo único’ que impuso a sus ciudadanos durante años. Debieron acceder a ello porque se quedaron sin mano de obra joven. No es un problema ni de moral, ni de amor sino demográfico. O económico, en definitiva. Como tantos asuntos ‘mundanos’ se apaga el incendio sin medir consecuencias a largo plazo. Pero desde ya ¡somos muchos!

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