¿Se enseña a ser homosexual?

Agosto 24, 2010 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

El tema de la sexualidad está tan marcado por nuestra propia historia (incluida en ella las experiencias, aprendizajes y valores religiosos) que es bien complicado tener una mirada objetiva, y diríamos científica, sobre el asunto. Casi siempre sale el ‘matiz’ personal que contamina la visión. Todos ‘quieren hablar del tema’ movidos por las propias creencias (y fantasmas), considerando que ‘mi verdad’ debe ser universal. Qué pena me da pero un político ‘pocón pocón’ es lo que debe saber de sexualidad, fuera de su propia experiencia de niño, adolescente o adulto. El que todos tengamos una sexualidad y la vivamos, no significa que ‘todos’ sepamos de sexualidad. Aún más, los médicos conocen de anatomía que no es lo mismo que sexualidad. Porque la sexualidad tiene que ver con el comportamiento humano… De allí que se requiere de conocimientos especiales para poder abordar el tema con mayor equilibrio. lo que sí es claro y contundente es que la intolerancia que existe en la sociedad -empezando por la familia y repetida en los colegios- sobre la homosexualidad y el lesbianismo, es aterrador. Impresionante. Diría yo, desgarrador… Hay que escuchar las historias de niños y niñas, adolescentes, destruidos, enloquecidos, porque su conducta no es “como las de los demás” y no saben “por qué diablos son así”. O porque se sienten más a gusto con una niña o con un niño, independiente de lo que ‘se esperaría’ que hicieran. No se ESCOGE ser homosexual o lesbiana. No es una decisión libre y voluntaria. Además, no se enseña en ninguna parte del planeta, ni un niño o una niña ‘deciden’ ser homosexuales porque se los enseñaron en clase. Ni siquiera una violación hace a un niño homosexual o a una niña lesbiana. Confluyen varios factores para construir la homosexualidad o el lesbianismo. Tampoco se enseña heterosexualidad en clase. Pero requerimos con urgencia, tolerancia. Y allí sí necesitamos una mirada más flexible, científica y respetuosa hacia la diversidad.No conozco las cartillas de la Alcaldía pero una frase sacada del contexto puede sonar escandalosa. Si lo que se pretende explicar es que cualquiera que sean los amores de “Norma en la cama, ama a hombre o a mujer” como una manera de transmitir respeto por su vida, no se está haciendo la apología de la homosexualidad. Se está enseñando tolerancia. Los seres humanos en algún momento de su vida pueden tener actitudes homosexuales que no los matricula como homosexuales. Sin querer significar, por ello, que la conducta homosexual sea un defecto. La tolerancia hacia la diversidad sí se debe enseñar en los colegios. Y esto conlleva aprender conceptos como que si “Norma en la cama puede amar a un hombre o a una mujer” sin querer decir al que escucha “vaya y haga lo mismo”. Además, somos una sociedad hipócrita y de fachada. ¿Cuál es la fantasía más repetida de los hombres adultos? ¿Qué significan los ‘swingers’? ¿Qué pasa cuando una pareja ‘normal, corriente y cristiana’ ve un video de cine rojo? No sé si queremos seguir educando con mentiras y cuentos de cigüeña o hablamos claro. Y si nos despojamos de creencias ‘morales’ para tener un aprendizaje científico. Por ejemplo, ¿puede aceptar que la ciencia comprobó que ante el placer todos los seres humanos somos bisexuales? Hay mucho camino por recorrer en el aprendizaje sin falsos moralismos, pero aún más por aprender desde la tolerancia.

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