¡Salud mental!

Junio 10, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

El próximo fin de semana Colombia vivirá, como nunca antes en su historia, momentos importantes en que pondrá a prueba su salud mental. Sí, aun cuando no sea fácil entenderlo, viviremos experiencias que nos mostrarán nuestro grado de evolución, nuestra capacidad de madurez, nuestra disposición para aceptar el devenir del tiempo. Sucederá lo que tiene que suceder porque en términos espirituales “el mundo es perfecto”. Eso no significa que individualmente no tengamos un deseo o que no resonemos mejor con ciertos escenarios cargados de energías particulares. Pero fútbol y política nos mostrarán, como en una radiografía, cómo está emocionalmente nuestro país. Aquello que llamamos “masa” u opinión pública vibrará en la frecuencia que le corresponda. Se dejará ‘guiar’ o influenciar en la medida en que alguna persona en la que cree o considere honesta pueda transmitir una información o generar una frecuencia adecuada, pero en definitiva sucederá lo que tiene que suceder.¿Qué tan susceptible de ser influenciada o manipulada es la opinión pública? ¿La masa (así suene muy feo) es capaz de decidir a consciencia? Aun cuando parezca increíble, la masa no tiene capacidad de decisión, sólo vibra con una influencia, con algo o alguien que la ‘mueva’. Y claro, la masa es ‘impredecible’ porque como no tiene criterio se puede mover con una facilidad asombrosa. Para ser masa sólo se requiere carecer de criterio o ‘perderlo’ y estar en un escenario donde se te ‘contagie’ la onda popular. Porque no existe nada más pegajoso (ojo, las energías) que el fervor popular, la sensación pública de ‘algo’ que se mueve en el ambiente. Y si estás allí en el lugar donde vibra la masa, terminas resonando en esa onda sin darte cuenta, y… te perdiste, te diluiste en la masa y entonces, “apaga y vámonos”. Desapareces como ser humano y ya sólo eres una molécula más en esa desproporcionada e inconsciente masa.Es difícil ir en contravía de la masa. A la masa no se la maneja con criterios sino con emociones. Y cada vez más, desde la cuántica, con energía. Pensamientos, palabras e ideas claras, sanadoras, positivas, ayudan a crear ondas de frecuencia más livianas y armónicas. Pero la masa es poderosa, caótica, arrasadora. La masa es un poder impresionante que ‘sólo’ necesita el líder (bueno o malo) que la haga resonar en su onda y entonces la masa sigue, sin parar, sin analizar, sólo resonando en la frecuencia que ha sintonizado. Es una prueba bien particular para Colombia porque el fin de semana “pasaremos examen” de evolución. Colombia se mirará a si misma en el manejo colectivo de las emociones y constatará cómo maneja el triunfo o la derrota, el optimismo o el miedo, la confianza o el pesimismo. Es para adelante o es para atrás. ¿Qué tanto temor la embarga o qué tanta dosis de confianza tiene? He allí la pregunta del millón.Pero usted, hoy, es posible que todavía no sepa por quién votar. Está en todo su derecho de dudar. Una forma de enfrentar el dilema es ‘escuchar’, por ejemplo, a una persona a la que usted admire, o quiera o le genere tranquilidad. Una persona en la cual usted crea y confíe. Déjese guiar, no como masa amorfa, sino a conciencia. Si personas de determinadas características y condiciones creen en un candidato, confíe en su decisión para dejarse orientar. Como eslabón de una cadena, siga su instrucción y vote por quién esta persona cree. Si sus ideas lo han guiado en anteriores ocasiones, hoy también confíe… y ¡para adelante! Colombia vivirá lo que tiene que vivir y demostrará, de una vez por todas, cuánto ha evolucionado…

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