¿Qué tan guerrillero es?

Abril 21, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

La sorpresa más grande de los últimos días es comprobar que el número de guerrilleros que tiene Colombia es muchísimo más grande de lo que se pensaba. El número de hombres y mujeres que, por diversas razones, sueñan con venganza, retaliación, destruir y hasta matar, son muchísimos más de los que a primera vista aparece. Dados los acontecimientos lamentables de los últimos días, el número de terroristas de corazón se multiplica a pasos agigantados. Hasta el punto de perder los límites de la cordura. Va un ejemplo espeluznante. La televisión (tan dada a la porno miseria) no se ha atrevido a publicar ciertos videos de los militares asesinados, pero los terroristas de corazón vestidos con piel de pacifistas, no han tenido ninguna clase de pudor en verlos, repetirlos, retwitearlos hasta la saciedad, para ‘probar’ la maldad de la guerrilla. No ha importado el dolor de las familias, el respeto por el cadáver, nada. El ‘espectáculo’ de la sangre y de la barbarie tiene público entre los guerrilleros de corazón, con tal de salirse con la suya y probar “lo malo que son los malos”. Se parecen a aquellos que censuran la pornografía pero que necesitan mirarla analíticamente para entender la dimensión de su efecto. Más doble moral, imposible. Ni qué decir de la foto mentirosa del soldado llorando como si fuera un colombiano, cuando es la foto de un soldado norteamericano. ¿A qué individuo se le podría ocurrir difundir por Twitter esa mentira para probar su teoría del supuesto abandono del Estado al Ejército? Haga el esfuerzo de imaginarlo y de pronto acierta…Lo que se está leyendo en redes sociales, sobrecoge el alma. Para nadie es un secreto que es más fácil incendiar que apaciguar. Los ‘nuevos’ guerrilleros alimentados por el odio y la venganza, están dispuestos a ‘disparar’ sus balas de agresión a cualquier lado. Pueden suponer que en el gobierno existen funcionarios ‘muertos de la risa’ con lo que sucedió. Que esta barbarie se la está ‘gozando’ Juan Manuel Santos. Y claro, azuzar el dolor de las familias de los soldados, ‘darles pedal’ para que desde su infinita angustia (y en muchos casos elementalidad), expresen lo primero que sientan, desde la emotividad más primaria.Si usted quiere saber si ya entró a las filas de los guerrilleros de corazón (fiel copia de los guerrilleros originales) solo basta comprobar sus actuaciones. ¿Cuántos twits ha promulgado para incendiar el ambiente? ¿Cuántas veces ha visto los videos macabros? ¿Qué tanto es su anhelo de que esos hijuetantas guerrilleros cambien, modifiquen sus emociones malsanas, pero usted si tiene derecho a toda su rabia y agresión hacia lo que sea? ¿Tiene derecho como el ‘gran colombiano’ a distorsionar la realidad y construir una falsedad para salirse con la suya? La guerrilla física está en las montañas pero la moral anida en el corazón de muchísimos compatriotas. Y es allí donde pareciera que el proceso de paz ni siquiera ha comenzado. Para rematar, está la paradoja de cómo aprendemos y cómo despertamos . ¿A quién le debe Colombia este sentimiento de solidaridad con sus Fuerzas Militares? ¿Quién, aun cuando nos impacte y no lo queramos aceptar, contribuyó a despertar esta emotividad con el Ejército? La respuesta (para evitar interpretaciones), la debe encontrar cada quien… y de esa manera propiciar una reflexión sobre el bien y el mal, si es que existen o sin son circunstancias con las que aprendemos. Cómo ‘ambos’ son necesarios. Cómo ‘los malos’ se necesitan para valorar lo bueno, para caer en la cuenta de lo correcto y adecuado. ¡Es la condición humana!PD: El sábado estará en Cali, en Comfandi, de 9 a 1 de la tarde, la doctora Elsa Lucía Arango autora del mejor libro que he leído sobre lo que significa morir y lo que ‘nos espera’ más allá de esta vida material, ‘Experiencias en el Cielo’. El tema, muy complejo, vale la pena aprenderlo de personas como ella.

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