¿Qué hay dentro de usted?

Septiembre 13, 2011 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Es impactante descubrir lo que hay guardado en el interior de cada ser. Nos volvimos una sociedad de la apariencia. ‘Afuera’ se ven unas actitudes, pero adentro existe otro mundo que parece esconderse astutamente para no dar la cara a lo que realmente se es. Las máscaras alimentadas por el ego, por aquello que creemos ser, ayudan a disimular lo que hay en el fondo de cada quién. Pero… es imposible ocultar lo que se es: ‘Dime de qué te precias para saber de qué careces’. Basta con estudiar un poco más la condición humana, sobre todo con los avances ilimitados de las nuevas miradas científicas, para descubrir qué se esconde en el interior de los corazones. ¡Es como una paradoja! Un extremo lleva irremediablemente al otro porque el uno no puede existir sin el otro. En la cuerda siempre hay dos puntas, siempre. Entonces no hay derecha sin izquierda, ni norte sin sur, agresivo sin pasivo, masculino sin femenino.De allí que se puede tomar casi que una fotografía del alma observando las actitudes. Y aquello que más te gusta, o más deseas, o más envidias en el vecino, es de entrada, aquello que te falta o que te sobra. Afuera está la representación de tus carencias o de tus envidias; es decir, está quien te talla y hace el ejercicio de servirte de espejo para que te mires, aunque no te reconozcas en él. Por el contrario, grito que no lo soporto. Necesito marcar diferencias y distancias. No soy como él o ella. Su modo de ser o existir golpea, por eso necesito atacarlo, repudiarlo. Sin embargo, no es más que una representación de mis faltantes, de mis anhelos frustrados o de lo que más admiro y me cuesta reconocer. Afuera, en el otro, están lo bueno y lo malo, lo primero para envidiarlo lo segundo para repudiarlo. La angustia que significa reconocer lo que no soy, o lo que no quiero ser, obliga a proyectar en el otro lo inaceptable. La intolerancia hacia lo diferente viene del miedo. Cuando logramos aceptar la diferencia porque no es peligroso para nuestro ego, entonces se puede trabajar la igualdad. Pero para respetar al otro y ser igual a él, primero debo aceptar la diferencia. O, primero debo mirar hacia adentro, intentando no tener espejos humanos. O si los ‘encuentro’ que sea una manera de reconocer en mi lo inaceptable. No olvide que es más fácil mirarlo afuera que mirarlo adentro: no estamos educados para encontrarnos con lo que no nos gusta de nosotros. Es más fácil ‘colgárselo’ al de afuera…Mirar adentro no es tarea fácil. Mirar lo que hay debajo de la piel no es asunto cotidiano y menos aún si estamos clavados en la dimensión donde ‘sólo’ se acepta lo que los cinco sentidos o la razón ‘prueben’. Sin embargo, la ciencia intenta mirar más adentro, pero no con la mirada tradicional, sino aceptando desplazarse a las otras dimensiones donde están la información y la energía que no pueden medirse con métodos físicos. Por ejemplo, el Dr. Santiago Rojas lo hace ahora con espejos físicos para ‘captar’ las interioridades de los seres y encontrar respuestas a lo que guardan debajo de su epidermis. Podría decirse que Santiago y su grupo encuentran las fotografías reales de lo que hay en el interior. Lo que hay detrás de un dolor emocional, de un mal funcionamiento de un órgano, de una enfermedad… El espejo lo muestra y la fotografía del espejo lo comprueba para desconcierto de los escépticos. Es lo nuevo de la ciencia, son dimensiones más sutiles que nos abren el camino de la conciencia y de la sabiduría. Para quien quiera creer, claro…

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