¿Por qué Dilian es mala?

Julio 31, 2017 - 11:35 p.m. Por: Gloria H.

Todavía sigo esperando la respuesta. El agosto 3 de 2015, escribí el primer capítulo de esta columna y aún estoy aguardando que se me explique por qué Dilian es mala. Que aquellos que tenían la certeza de lo nefasta que sería ella como gobernadora del Valle, sustenten su criterio. Porque lo que es obvio es que rumores, consejas, enemigos políticos, distorsionan una realidad y generan climas de inestabilidad y desconfianza. Atacando con rabia, desde una supuesta indignación por lo que nos podía suceder, se quería empañar y enlodar una opción positiva para la región. En ese momento, vísperas de elecciones del 2015, Dilian era lo peor que le podía pasar a nuestro departamento. Han pasado 2 años.

Hoy, los resultados están a la vista. Basta observar la cohesión que vivimos como departamento. ¿Qué falta mucho por hacer? Claro, no es perfecta, tiene muchísimas falencias como ser humano que es, pero lo que sí es obvio es que es una máquina de trabajo y le devolvió al Valle dos elementos fundamentales: orgullo de región, autoestima colectiva y unión en torno a objetivos comunes. El Valle hoy tiene quien lo dirija, tiene capitana a bordo y la certeza de que existe una mujer que le pone la cara a las situaciones. Dilian no evade, no se ‘arruga’, enfrenta. La sensación es de que una mujer, una dirigente, es autoridad, es guía y conoce lo que quiere para su departamento.

Llama la atención en especial, la actitud de consensos que genera la actual Administración. Pareciera como si la gobernadora siempre intentara sumar, ella no resta. Une, aglutina, junta, acopla, tiene en cuenta todas las posiciones. ¿Con quién ha peleado Dilian? ¿Qué bronca ha armado? ¿A quién ha ofendido o descalificado, así no esté de acuerdo con la otra posición? Su espíritu es tranquilo pero directo. No es una mujer que se deja mangonear pero se la percibe respetuosa de las diferencias. Hay momentos en que da la sensación de que los problemas no la atemorizan, como si tuviera la certeza de que ese es su oficio, manejar problemas, no asustarse por ellos y buscarles una solución.

La dignidad vallecaucana debe destacarse, debemos sentirnos orgullosos de nuestra creatividad. Y junto con la marca ‘el Valle del Cauca vive al ritmo del Pacífico’ que genera tanta cohesión, hay que reconocer los antecedentes del programa nacional ‘Ser pilo paga’ de la ministra Parody. Aun que no sea fácil aceptarlo, la ‘paternidad’ de la idea de favorecer a los mejores estudiantes que no podrían pagar su universidad, es vallecaucana porque en el gobierno de Álvarez Gardeazábal, el Valle lideró un exitosísimo programa ‘Mazos’ donde se escogieron los mejores bachilleres de todo el departamento. Estos bachilleres todavía le siguen dado satisfacciones a la región desde varios lugares del mundo. Dilian Francisca revivió el programa con el nombre ‘Los más porras del Valle’, escogiendo a 130 estudiantes de los 42 municipios vallecaucanos que deseen ingresar a la universidad y no pueden costear sus carreras. Estudiantes porras, los mejores. Queda por hacer pero generar confianza, aunar esfuerzos, asumir retos comunes, crear sentido de pertenencia mientras nos invade el orgullo vallecaucano al ritmo del Pacífico esperando con optimismo el futuro, es un muy buen balance. ¿Quieren más? Que les piquen caña…

Sigue en Twitter @revolturas

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