Pilar Sordo en Cali

Pilar Sordo en Cali

Marzo 24, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Impactan sobre manera los datos de la último estudio realizado por la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, en el estudio de Tolerancia Social e Institucional sobre la mujer, donde se muestra cómo los hombres colombianos se semejan a los talibanes en el trato a sus compañeras. Sí, como los “elementales y primarios” talibanes, los colombianos tienen mentalidad machista, patriarcal y atropelladora. Los resultados son aterradores.El 37% cree que si las mujeres se visten provocativamente, se exponen a que las violen. El 19% cree que deben obedecer a sus esposos. El 18% cree que “un hombre de verdad” puede controlar a su esposa. Y ‘la tapa’: el 26% considera que las mujeres no deben salir solas a la calle. En Colombia. De allí que todo lo que podamos aprender sobre la hombres y mujeres, las diferencias, las similitudes y lo que nos lleve al respeto por esa diferencia, es bienvenido.Por eso, la llegada de Pilar Sordo a Cali, el próximo jueves, a las 6.30 en el Hotel Inercontinental, es una oportunidad magnífica de aprender cómo enfrentar la diferencia de géneros. Para no seguir matando o agrediendo mujeres en esa lamentable proporción. Hombres y mujeres convivimos en sociedad. Nos amamos, nos odiamos, somos compañeros, amigos, amantes, empleados, hijos, padres o madres, todos los roles posibles, pero tenemos un desconocimiento muy grande sobre nuestra verdadera esencia. Aún mas, confundimos (sí, confundimos) hombre y masculino, al igual que mujer y femenino. Que no son sinónimos, claro está. Un hombre puede ser femenino y una mujer masculina y no va contra natura. Ojalá cada sexo aprendiera a aceptar condiciones del otro para aceptar que la diferencia no tiene que ser discriminatoria o agresiva. Una cosa es el sexo (el empaque) y otra las energías (el contenido). Aceptar la diferencia entre hombres y mujeres, en sus sexos, roles e identidades es vital para construir la sana convivencia.Pilar, psicóloga chilena, tiene la extraordinaria capacidad de ser absolutamente entretenida, divertida y sagaz, mientras va mostrando en forma histriónica cómo son esas diferencias entre hombres y mujeres. Las deducciones de su teoría las construyó desde un estudio donde la biología simboliza lo femenino como lo que retiene (el útero es una vasija) y lo masculino como lo que se suelta (el espermatozoide es una flecha). Con el profesionalismo que le da su formación, hace de una conferencia, un rato extraordinario de aprendizaje con la genialidad de quien sabe transmitir las ideas sin aburrir o pontificar. Por el contrario, reírse de las propias conductas es una manera muy sutil de “recordar” el aprendizaje para poderlo corregir. El humor, que no la burla, es una de las formas cómo Pilar enseña las diferencias de conceptos, actitudes y comportamientos entre hombres y mujeres. Y cómo, de alguna manera, en la medida en que conocemos la esencia de la diferencia, la podemos manejar. Nunca se elimina (afortunadamente) pero el tomar conciencia de ella hace mas llevadera la convivencia. Pilar logra precisar 8 o 10 características muy particulares dónde hombres y mujeres reaccionamos diferente y el error consiste en esperar, por ejemplo que un hombre hable o que la mujer calle, cuando sus características biológicas son todo lo contrario: el hombre calla y la mujer habla. Se puede tener diferencias con algunos de sus planteamientos como su concepto del pensamiento mágico de la mujer frente al pensamiento real o concreto de los hombres (qué tanto la cultura influye en ello) pero escucharla es definitivamente enriquecedor y entretenido. Cuando se constata cómo vivimos en un desprestigio muy grande de lo femenino (la mujer se enferma cada mes, aguanta como víctima, le genera culpa tener espacio para si misma), este desequilibrio nos obliga a construir nuevas miradas para un mundo donde hombres y mujeres, desde la diferencia, caminemos acompañándonos que no fusionándonos. Es el respeto por la diferencia, ¡escúchela y no se arrepentirá!

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