Papá y mamá ¿dan permiso?

Noviembre 16, 2010 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

La cultura patriarcal controla. Necesita dominar todo lo que se mueve a su alrededor. Esposa, esposo, hijos e hijas, dinero, negocio, pensamiento, actitudes, comportamientos. Los padres patriarcales (incluídos hombres y mujeres) opinan que son los dueños de los cuerpos de sus hijos y, por lo tanto, son ellos los que deciden cuándo y cómo sus hijos empiezan su vida sexual. Para muchos es bien complejo aceptar que su hija de catorce años puede (si ella quiere y está preparada) tener relaciones sexuales. “No, todavía no” opina un gran número de padres. Y como para ellos no es “todavía”, no dan información ni brindan elementos que pudieran orientarlos en forma sana y madura. Un gran número de adultos cree que dar información es “abrir los ojos”, “estimular” o alcahuetear para que “lo hagan”. Alguien equilibrado decía que es semejante a creer que si a un motociclista se le dice que use casco (por protección) se lo está incitando a buscar el peligro. ¿Será que sí? Otra vez la infantil idea de que son papá y mamá los que darán el permiso de cuándo comenzar la vida sexual del adolescente. Pero el cuerpo de un joven no les pertenece a sus padres y por lo tanto no pueden tener ‘poder’ sobre él. Puede que a través de la culpa, la moralidad o el castigo crean que los puedan controlar. Pero en definitiva, no es más que (utilizando lenguaje adolescente) un ‘pajazo mental’. Los muchachos y muchachas manejan sus cuerpos y sus deseos como a ellos les parece de la manera menos responsable (desafortunadamente en muchos casos) por falta de información. Pero si nos quitamos el velo de lo ‘ideal’, de los ‘debería’ y aceptamos la realidad, somos conscientes que tenemos que hablar claro y directo y no creernos el cuento de que “todavía no es el momento” o “aun no les interesa” o “ellos no están preparados”. El cuerpo de nuestros hijos no nos pertenece, por más que así lo quisiéramos. ¿Por qué un adolescente no puede tener relaciones sexuales? No estoy diciendo que las deba tener. Pero pregunto ¿y por qué no? En una sociedad erotizada, que todo lo vende a través del sexo, no podemos creer que estamos educando ángeles y más en el período donde empiezan las hormonas a hacer de las suyas. Para algunos adultos iniciar vida sexual es prostituirse, pasar de mano en mano y no valorar su cuerpo y el de su pareja. Pero es sólo dando información clara y veraz como logramos procesos de formación y guía. Sólo hablando claro sobre su cuerpo y lo que se siente podemos ayudarlos a construir la dignidad de su vida. Ni manera de nombrar siquiera la masturbación porque para un gran número de adultos ‘todavía’ es pecado. Entonces... esperamos que las nuevas generaciones ‘vuelen’ como ángeles teniendo piel y deseo en sus cuerpos. Imposible alcanzar mayor grado de hipocresía parental.Las creencias que rodean la sexualidad están impregnadas de moralismos y tabúes. Estamos ‘preocupadísimos’ por formar heterosexuales, como si la principal cualidad de la esencia humana fuera esa, la heterosexualidad. Debiéramos sí preocuparnos por formar seres integrales, donde su comportamiento sexual sea respetado, recibiendo la información y orientación correspondientes. Creo por ello, que los padres y madres no son los más indicados para manejar el tema de la información sexual para sus hijos. Para muchos de ellos, ni siquiera el asunto se debería nombrar... ¿qué tanto en el silencio y en la desinformación comienzan los embarazos de adolescentes que tanto impresionan?

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