Niña colombo argentina

Septiembre 21, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Conocí la historia por ‘7día’. Los periodistas del programa ‘extraen’ información de un cúmulo de grabaciones y allí, en la escogencia, se va perfilando la intención. Hay imágenes ‘sacadas’ de un contexto que se ‘leen’ diferente de acuerdo a como se incluyan o excluyan. Cada vez es más contundente el poder (para bien o para mal) de los Medios y cómo se desvirtúa una realidad por la ‘intención’ de la información. Que siempre la hay aun cuando no se lo reconozca. En el programa sobre una niña de 7 años que se disputan un padre argentino y una madre colombiana, hablan los padres, los jueces, Bienestar Familiar de Cali, pero no habla ni un solo psicólogo que explique qué es lo que realmente le conviene a una menor, independientemente del amor u odio que se tengan su papá y su mamá. E independientemente también de lo que diga la Justicia, porque en definitiva las leyes no saben de psicología. Y tan no saben que el director de Bienestar Familiar en Cali le da prioridad a la Ley no a los efectos psicológicos en la personalidad de la niña, como si lo legal primara sobre lo biológico. Por Dios, ¿hay psicólogos en Bienestar? El hogar de un niño o una niña prioritariamente son los brazos de la madre, no los amiguitos, el parque o los dibujos del pasado. De ese tamaño es el desconocimiento de la Justicia sobre lo que constituye la infancia. Pues bien, en el caso de la niña Luciana, todos opinaron, pero no hubo una mirada profesional desde la Psicología que, al menos en teoría, evalúe cuál puede ser el posible futuro de esta niña en uno u otro escenario. Es decir en uno u otro país y al lado de cada uno de sus padres. ¿Se imagina (sólo imagine) un amanecer de esta niñita sin su mamá, sabiéndola enferma y necesitándola a miles de kilómetros de distancia sin poder contar con ella? ¿Quién va a mitigar esa angustia? ¿Un papá que se va a trabajar y la dejará en manos de ‘mamás sustitutas’?Desde la Biología (lo primero que somos) un niño o una niña debe estar al lado de su madre, a no ser que se pruebe que ella hace daño. La Psicología refuerza esta idea por la necesidad de estructuración de un sano desarrollo infantil. Además, según esta historia, la madre tiene escoliosis, no se siente bien en Argentina y desea (¿necesita?) quedarse al lado de los suyos en Cali. Hay que partir de la base que ella ya hizo una renuncia, cuando antes de nacer la niña, dejó su vida profesional exitosa para irse detrás de su esposo que no consiguió nada en Colombia. ¿Qué clase de hombre es éste, que desde el egoísmo más primario, lo que necesita es satisfacer su necesidad, reforzada por la ley, y no escuchar las necesidades de la niña? A ver, con la mano en el corazón (y los estudios de desarrollo infantil), ¿dónde va a estar mejor Luciana? Que la mamá la esconde (¿cuál mamá no lo haría?), que la niña no va al colegio, que no tiene EPS, son requisitos que se pueden suplir (temporalmente) con otros mecanismos que no interrumpen su desarrollo o su seguridad física. Porque no habrá ningún tratamiento o ayuda profesional que ‘repare’, dentro de algún tiempo el daño que se le hace a esta chiquita, debido al egoísmo de un hombre que prefiere su necesidad y no la de su hija y pretende llevársela ‘a la fuerza’. ¿Conocerá acaso la historia del rey Salomón y las dos mujeres?

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