¡Ni una sola mujer!

¡Ni una sola mujer!

Septiembre 25, 2012 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

De qué sirve toda la ‘carreta’ que se dice y se escribe si la discriminación contra la mujer está dada y patrocinada por las cabezas mas pensantes (¡) o más lúcidas de este país. Si dizque los que piensan y tratan de guiar a los que no ven, si ellos lo hacen, lo repiten y lo vuelven a hacer, ¿de qué sirve toda la perorata si no hay coherencia? La inclusión es uno de los métodos más certeros para generar equidad, pero si no ver la discriminación, si no caer en cuenta del absurdo es natural, es lógico, es normal, ¿cómo lograr que otros ‘no tan capaces’, no tan inteligentes, no tan agudos, no repitan el mismo comportamiento discriminatorio?La revista Semana y Royal Salute están patrocinando un premio a la excelencia con 30 postulados para el primer puesto, pero los 30 postulados son todos hombres porque en Colombia no existe ni una mujer, ni una sola, que pueda candidatizarse para la excelencia. ¡No hay ni una! Y es la Revista Semana (¿la mejor del país?) la que patrocina el premio. Ni manera de decir que ‘son ignorantes’ o que no tienen elementos de análisis. No. Como también promueven un foro en el departamento de Córdoba para hablar de restitución y los cuatro conferencistas son hombres. No hay ni una mujer que sea capaz de hablar, desde su mirada de mujer, sobre el tema.Entonces, ¿en qué estamos? El Presidente de la República no nombra ni una sola mujer en las negociaciones de paz. De pronto es que ‘no se necesita’: los hombres pueden ‘solos’ arreglar el país que desorganizaron ellos. Ellos pueden parar la guerra que pedaliaron ellos. Y para seguir ‘lloviendo sobre mojado’, el Gobernador del Valle va a suprimir la Consejería sobre Mujer y Equidad, para ajustar el presupuesto. Claro, los asuntos de mujeres siempre ‘sobran’ o se pueden recortar, o se pueden aplazar. Total, las mujeres siempre esperan... ¿Cómo lograr entonces que en un Municipio sencillo o que en una vereda lejana, hombres y mujeres se sienten en la misma mesa, generen igualdad de derechos y deberes, merezcan igual trato y consideración, sino se cae en cuenta de la discriminación? Estoy segura que la respuesta de muchos es “no caímos en cuenta”, “no lo vimos así”, porque les parece natural el desarrollo de los acontecimientos. ¡Es natural que los hechos se den sin mujeres! Es natural que la mujer esté en silencio, en la cocina criando hijos. Es natural que la mujer esté ‘detrás de todo gran hombre’ ayudándole a surgir mientras ella desaparece. Es natural que ella sea paciente y siga esperando cuándo le dan permiso de existir o de ser visible. ¿Así no fue que la ‘hizo’ Dios?Hierve la sangre que se vean como naturales estos comportamientos. Por un lado se habla y escribe sobre la violencia intrafamiliar donde las mujeres padecen de los efectos de la cultura patriarcal y por otro los medios, los dirigentes, los que señalan y abogan por la no violencia, borran a la mujer, desapareciéndola de sus agendas. Lo hacen la Iglesia, el Ejército, las empresas, las familias, el Estado. ¿Cómo soñar entonces con el cambio si los que lideran no lo ven? Si para ellos la discriminación es natural, ¿cómo lograr una sociedad con equidad? Así como existen ‘Defensores del televidente’, se requieren defensores de la equidad en medios de comunicación. Revista Semana, ¿puede rectificar y corregir para bien de una sociedad donde la mujer también califica para la excelencia?

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