¿La muerte es un castigo?

¿La muerte es un castigo?

Noviembre 29, 2011 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

El tema no es fácil porque está relacionado con los sentimientos. Y lo que cada uno siente es patrimonio de cada quién y ni manera de cuestionar lo que se siente. ¡Es de uno! Pero alrededor del tema sí se pueden construir ideas y conceptos que ayuden a modificar creencias. Porque las creencias no son inamovibles. Tienen fuerza, energía, poder y, claro, información. Y es allí donde se puede producir el cambio. La información es capaz de cambiar las creencias.La muerte no es un castigo. No son los ‘malos’ los únicos que deberían morirse. La muerte es inherente a la vida y por lo tanto, nos pertenece a todos. Sin embargo, frente al asesinato de estos cuatro miembros de las Fuerzas Armadas secuestrados a manos de la guerrilla, valen la pena ciertos cuestionamientos. Las familias son enfáticas en oponerse al rescate militar. Tienen derecho a su posición, es la vida de sus seres queridos. Sólo que ante hechos como los del sábado (y que ya son repetitivos), viene la pregunta de si no sería mejor intentar un rescate y ‘cortar’ la angustia prolongada que puede tener un final inesperado. Los riesgos llevan implícita la dualidad, se gana o se pierde. Se corre el riesgo del rescate o de la muerte. Pero se intenta una solución frente a la posibilidad del tiempo quieto. Desde una posición totalmente lógica (y egoísta) las familias no quieren arriesgar absolutamente nada, no soportan que les suceda nada a quienes ellos esperan. No asimilan la posibilidad de no volverlos a ver. Pero ¿los secuestrados (en sus condiciones) desearían lo mismo, es decir, la espera ‘eterna’? Escuchando en las pruebas de supervivencia a uno de estos hombres desesperados repitiendo “aquí sólo se ven matas y matas”, la pregunta obvia es, ¿acaso ellos no escogerían el riesgo del rescate, pase lo que pase? Al final, terminaron ¡muertos! Prolongar la espera por evadir la muerte, ¿valió la pena?Si ellos pudieran decidir, ¿qué escogerían? Al final siempre está la muerte, no como castigo sino como plan de la existencia. Ninguno de ellos puede expresar ‘rescátennos’. Piden ‘acuerdo humanitario’, difícil por las pretensiones del chantaje. ¿Qué decidir? El Magistrado Jaime Arrubla, frente a la muerte de su mujer la semana anterior, después de años en estado de coma, expresa que hoy tomaría decisiones diferentes para no prolongar esta agonía indefinidamente. Entonces, son los conceptos de vida y muerte los que nos ‘amarran’ a posiciones desgastantes. Pero como todos aprendemos de todos, como todos enseñamos un poco, es la conexión la que nos permite crecer y modificar conceptos anquilosados y a veces enfermizos. Otros nos están enseñando y es nuestra decisión aprender o… repetir historias.Es difícil aceptar que en estas circunstancias ‘el mundo es perfecto’. Pero el mundo y su devenir son perfectos en cuanto obedecen a un propósito como es el de evolución, el de crecimiento, el despertar de conciencia. Así sea con dolor pero cada acontecimiento tiene una razón de ser para que los seres humanos aprendamos y ‘cortemos’ la idea extrema de la individualidad. Eso es ‘tomar conciencia’. Estamos conectados a través de la totalidad y todo lo que sucede tiene un efecto dominó. Algo se mueve en un extremo del planeta y todos aprendemos de ese movimiento. La información, la energía son pruebas fehacientes de ello. No es extraño entonces que el aleteo de la mariposa del extremo del mundo lo puedas sentir en tu corazón. Sólo es cuestión de afinar la percepción y conectarnos. ¡A eso vinimos!

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