¿En qué dimensión está?

¿En qué dimensión está?

Noviembre 11, 2014 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Usted escribe un artículo, habla ante un grupo de personas, explica un tema, conversa con sus amigos y quién lo creyera, lo que usted dice, escribe o transmite, no es ‘entendido’ de la misma manera por sus interlocutores. Aunque es el mismo discurso, cada uno ‘capta’ de forma diferente pero no por un asunto de inteligencia, sino por un tema de conciencia. Dependiendo del nivel en que cada uno está, cada uno entenderá algo diferente. Y reaccionará de acuerdo a su desarrollo evolutivo. Porque conciencia tiene que ver con evolución. Así, todo aquel que ante cualquier idea diferente a la propia reacciona con ‘una piedra’ muy posiblemente está en un nivel ‘elemental’, casi de sobrevivencia y cualquier comentario le suena a agresión. Está en peligro, su nivel de sobrevivencia lo impulsa a protegerse. Para este nivel, no existe más mundo que el propio, por lo mismo, la diferencia de criterio o pensamiento significa peligro. ¡Y se defiende! Pero como en ese nivel no hay argumentación sino sólo emotividad, la única respuesta son insultos, agresiones, ofensas, descalificaciones. Las reacciones, actitudes o pensamientos, ‘delatan’ nuestro nivel de conciencia. Si puede argumentar, su nivel es más evolucionado. Nuestro mundo es una comunidad de diferencias no de igualdades. Pero si la respuesta es ofensiva es porque hay miedo, existe la amenaza externa de que algo puede cambiar e inmediatamente viene la ofensa al interlocutor, la única manera mágica de ‘frenar’ lo que no me gusta. Los comentarios a las columnas, por ejemplo, son un retrato casi perfecto de quienes las comentan. Viscerales, mesurados, ofensivos, amenazantes, degradantes. Lo curioso es que esta clase de ‘aportes’ no llegan porque cuando no hay argumentos y usted está preparado, los insultos no penetran… se devuelven a quien los dijo y denigran más de quien los dice de quien podría recibirlos. Porque no se reciben. Cada quien interpreta de acuerdo a lo que lee, que no es lo mismo que lo que se ha escrito. Sorprende sí, como las redes se han convertido en un inodoro público, donde algunos vomitan toda clase de improperios cuando algo no les gusta. Es su miedo, su nivel de conciencia. El twitter se convirtió en excelente medidor de allí que los seguidores del sr. Colmenares, por ejemplo, muestran una elementalidad visceral porque una columna de opinión no ‘encajó’ en su libreto. Incluido él, lo que prueban sus reacciones es la confirmación más precisa de que en este juicio no está en juego la verdad sino las pasiones. Y allí si, ¡fue Troya!¿Quién es dueño de la verdad? Una opinión, ¿por qué es tan amenazante? En Psicología se explica que lo que nos altera o emociona es porque ‘toca’, sintoniza algo que guardamos en nuestro interior. El problema no está en lo que se dice sino en lo que llega. Y lo que me llega es de mi total y entera decisión. Yo lo dejo ‘penetrar’. La resonancia es lo que nos hace vulnerables, la que produce una reacción que será manejada de acuerdo al nivel de conciencia.El nivel más elemental es de sobrevivencia y cual animalito del monte, la reacción es de insulto, a la defensiva. ¿Se identifica? Más adelante existe un segundo nivel donde el sentido del grupo, del clan, de la tribu, es básico. Aquí por ejemplo están los integrantes de las barras de fútbol, las ofensas al honor familiar, la necesidad de agruparse para defenderse. Diríamos que gran parte de la población vive en este nivel de conciencia, independiente del dinero que tenga o de la preparación intelectual que posea. Las dimensiones o los niveles de conciencia no dependen de cuánto sepa sino de cuánto ha vivido que su verdad no es universal y que por lo mismo, el respeto por la diferencia se convierte en la piedra angular de un individuo sano. Pero eso es evolución.

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