Cómo suprimir la madre

Cómo suprimir la madre

Junio 28, 2016 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Claro que un niño puede vivir sin una madre o sin un padre y con mayor razón, cuando se ‘orquesta’ una campaña de adultos para probar que ‘no es necesaria’ la presencia de ese ser en su vida. Viajes, regalos, mundos fantasiosos, ‘traman’ perfectamente a un chico o chica de 8 años que ve ‘desdibujar’ la imagen del padre o de la madre que le quieren ‘suprimir’, por problemas de adultos que rodean su vida. Tiene momentos felices, ríe, disfruta, porque no conoce la otra parte de la historia, la parte del dolor de ese ser que le dio la vida y está sufriendo. Nadie que conozca un poco de psicología infantil puede negar que un niño, por ejemplo, aún en el entierro de su padre o madre, puede jugar en el salón de al lado, reírse y ‘disfrutar’ de su juego o de su helado. ¡Es un niño!Luciana Chacra Navarro está feliz, nadie lo niega, basta verla en vacaciones en la nieve. Le han ‘suprimido’ por todos lados a su madre, se la están reemplazando y ella es solo una niña, inmediatista, presente, que vive el día a día. Pero su mamá Catalina Navarro, está viva, enferma y sufriendo porque de la manera más injusta la apartaron de su hija, la criminalizaron por querer estar con ella y hoy ‘paga’ una condena moral por este hecho. ¿Qué tanto sabe Luciana de esto? Séptimo Día volvió a tratar el caso de la niña colombo argentina sin el testimonio actualizado de lo que ha vivido Catalina, su mamá, en los últimos meses. No interesa. Manuel Teodoro quiere probar cómo la niña está bien sin su ‘criminal’ madre, cómo no le hace falta y basta con tener a su papá para que los hechos funcionen. Sólo que no hay conciencia de que Luciana crecerá y conocerá una historia que le fue negada, conocerá la verdad de lo que no se le dijo y reaccionará. ¿Quién responderá entonces por los daños de los silencios y mentiras que la rodearon? Lo no dicho hace mas daño que lo dicho.Para Séptimo Día no era importante escuchar a Catalina. Ella debe “pagar por sus errores”: querer quedarse con su hija. Le mandaron un cuestionario como si pudiera ‘confiar’ en los periodistas que deformaron la realidad de forma tan agresiva. No hubo ninguna respuesta de su parte pero el programa, con ella o sin ella, se hizo con refritos y ‘la felicidad’ de Luciana. Al audaz periodista no se le ‘ocurrió’ preguntarle a la niña si su mamá le hacía falta. ¿Se hace periodismo objetivo con una parte de los elementos implicados en un caso? Manuel Teodoro quiere probar que se puede ser feliz sin mamá, (¿vieron a Luciana?) que Catalina es una mujer delincuente y peligrosa y que él tenía la razón porque es un periodista ‘objetivo, imparcial y veraz’. Catalina viajó a Argentina, siempre custodiada, sólo pudo ver a su hija 4 veces. Perdió el juicio argentino y debe mandarle al padre 250 dólares para ayudar a sostener a su hija, (ella pensionada por enfermedad y sin trabajo), si no le quitan la patria potestad de su hija. Bienestar Familiar no le ha dado a la mamá ni un solo reporte de visitas, ni cómo está la niña. En el Tribunal Colombiano está la demanda de revisión del caso de una mujer madre, cuyo ‘error’ fue querer estar con su hija, derecho inalienable que no se le puede negar porque tenga una enfermedad que la hace movilizarse en silla de ruedas. Pero ni su ánimo, ni su corazón están incapacitados para amar y ser madre.Sigue en Twitter @revolturas

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