¡Asquea la política!

¡Asquea la política!

Mayo 15, 2012 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

“Tierra buena, tierra bella, tierra que pone fin a nuestra pena”.El escenario para la elección de este nuevo Gobernador del Valle es vergonzoso, descorazonador y burlesco. Sin ánimo de ofender, qué pena, pero la puja por la gobernación no puede convertirse en la oportunidad para ‘revivir’ muertos o ‘desempolvar momias’. Fue denigrante ver desfilar a personajes que parecían salir de ultratumba y ahora sí, empezar a ‘existir’ para aspirar al cargo. Lo del viernes fue el acto teatral de los derrotados. De todos aquellos que han fracasado y que necesitaban o querían un reencauche. ¿Es acaso lo que nos merecemos aquí en el Valle? ¿Sólo calificamos para que estos personajes nos representen? Los ‘experimentados’ políticos sólo atinan a ‘escoger’ esta clase de candidatos? Siguiendo con la idea de Diego Martínez de buscar gerente (gobernador) para X empresa (Valle), ¿a cuál de los opcionados le entregarían los políticos el manejo de sus organizaciones?No, no, me resisto. No puedo creer que en el Valle del Cauca ‘sólo’ tengamos esta clase de personas que se le midan al cargo para ser Gobernador. Claro, con razón Useches y Abadías se ‘lanzan’ en plancha para el puesto. Y llegan. Observando este panorama no creo que sólo sea por compra de votos o corrupción que suben esta clase de personajes. Lo que sucede es que ‘no hay con quién’ competir. Y si los políticos que dizque son quienes tienen la capacidad de decidir, escogen esta baraja, ¿lo harán a propósito? ¿Cuál es su verdadera intención? Ellos tienen la maquinaria, el poder, los votos, entonces, ¿por qué presentan a esta clase de individuos? ¿Será porque estos sí son los que ellos pueden manejar? ¿Será porque entre menos brillante y más opaco el gobernador, los políticos pueden trabajar para sus propios objetivos? Repito, me resisto. Me es imposible, visceralmente, depositar el voto por lo que se presenta. En términos de evolución se dice que se tiene lo que corresponde, lo que se merece. Es posible entonces que todavía, aquí en el Valle, no hayamos tocado fondo y tengamos que hundirnos más. Nuestros políticos y representantes son directamente responsables de esta elección porque saben (de acuerdo a maquinarias políticas), que no habrá voto de opinión: ¡Se escogerá de lo que ellos escojan! Esta baraja es lo que ellos consideran que debe tener el Valle. Mientras, en el Gobierno existen 8 ó 10 vallecaucanos, unos más, otros menos, que nos hacen sentir orgullosos del lugar de donde nacimos. Pero, comparando con la baraja de donde tenemos que elegir, es denigrante. La responsabilidad es de ellos, de los políticos, porque estamos en sus manos. Son los partidos políticos los que avalan, los que escogen, los que promocionan y los que nombran. Fuera de sus organizaciones, no es posible escoger. Es aquí, entonces, en situaciones como estas, donde se tipifica un secuestro. Secuestro significa ‘privar de la libertad’, privar del derecho de elegir. El Valle del Cauca está ‘secuestrado’ y los políticos nos tienen ‘maniatados’ sin opción para decidir. ¿Que la responsabilidad es nuestra porque fuimos quienes elegimos a los políticos? Es cierto, pero elegimos unas promesas y nos salen con otras acciones. Nadie elige a un político para que sea corrupto. Ellos traicionan... hoy estamos en sus manos. Por eso la política produce asco. Y por eso ‘duele’ el Valle. ¿Dónde está nuestra esencia? ¿Dónde nuestra identidad? “Tierra buena, tierra bella...”.

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