Amarte no es tan fácil

Amarte no es tan fácil

Septiembre 11, 2012 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

En vísperas de la celebración (¡inevitable!) del día del amor y la amistad, es interesante conocer nuevas miradas sobre lo que realmente sucede con el amor. La ciencia no examina tan sólo aspectos materiales o tecnológicos. Las investigaciones no se encaminan únicamente a detectar qué sucede con los minerales o el medio ambiente. En el campo del comportamiento humano cada vez más se aúnan muchas miradas intentando acercarse al conocimiento de ese espécimen tan común pero a la vez particular como es un ser humano.Pues bien, tal vez en el consenso donde todos los estudios coinciden es que el proceso del amor no es fácil. Aquella idea de que amar ‘sólo’ es sentir, ilusionarse y fantasear para sentirse enamorado y que ‘todo lo demás’ llega por añadidura, es totalmente equivocado. O ¡romántico! El amor es un asunto difícil y lo primero que habría que comenzar a hacer es desaprender, quitarnos de la cabeza tantísimas ideas equivocadas para recibir nuevos conceptos reales y menos ilusos. Como muy bien dice John Jairo Torres de la Pava en una canción bellísima “No es fácil”, claro que amar no es un proceso fácil. Donde hay rosas hay espinas y la suave brisa se puede volver un huracán… Entonces hay que aprender a amar, no basta con lo que se siente, hay que caer en cuenta, hay que tomar conciencia. Claro, ya me imagino que más de uno debe estar protestando sobre las nuevas miradas del amor porque dirá que de esta manera se le pierde el encanto, la magia, el factor sorpresa, el hormigueo del estómago y tantas otras cosas ‘maravillosas’ pero tenaces en el momento de sufrir. ¿Quién no ha sufrido por amor? ¿Quién no ha llorado un desencanto amoroso? Podría decirse que amar sin sufrimiento no existe y en parte, eso le da un sabor especial al amor. Pero como los seres humanos no nos quedamos quietos, como la historia es un continuo desarrollo, también crecemos, o más sofisticado, evolucionamos. Y de niños pasamos a adolescentes y luego a adultos en un desarrollo histórico. Ya tenemos explicaciones científicas para fenómenos naturales, por ejemplo, y del susto ‘infantil’ se pasa al razonamiento que da claridad. Vamos evolucionando. También nuestros conceptos y creencias lo hacen. Habrá quienes todavía pueden ‘pensar’ como infantes en el amor, pero también existirán quienes crecen y anhelan poder amar de forma más madura y armónica. Entonces para ese grupo que se cansó de sufrir por amor o de apostarle sólo al llanto y a las rupturas, existen otras informaciones que pueden ayudarnos a amar en forma deliciosa pero también más equilibrada. Amor y equilibrio son conceptos que pueden ir unidos y el resultado no tiene que ser ‘aburridor’.Tal vez lo más sorprendente es que lo que primero nos atrae, aún cuando no seamos muy conscientes de ello, son los ‘pendientes’ de las historias familiares. Sí, así de impactante. Somos parte de una familia y tenemos una ‘responsabilidad comunitaria’ de ayudar a sanar esa alma familiar. Encontrar pareja es una forma de ‘solucionar’ esa historia, de lado y lado, o para aprender, reparar, crecer o repetir. Por ello cuando no hay consciencia, se producen separaciones y al volver a buscar pareja muy posiblemente se repiten situaciones problemáticas semejantes a las anteriores. Cambiar de ‘personaje’ no es solucionar lo pendiente. El alma familiar no está sanada y nuestro compromiso de linaje es contribuir a ello. Impactante, ¿no? Hay mucho por aprender y vale la pena buscar información porque “Amarte no es tan fácil”…

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