A la directora de ‘Don Juan’

A la directora de ‘Don Juan’

Octubre 05, 2010 - 12:00 a.m. Por: Gloria H.

Cada quien tiene derecho a hacer con su vida lo que le plazca. Además el mundo, en su desarrollo, es ¡perfecto! Cada situación se da como parte de un proceso de aprendizaje en el proceso de evolución de la conciencia. Pero lo anterior no excluye la opción de que se pueda transmitir una información que contribuya a hacer click en el automático en que vivimos. Caer en cuenta es fundamental para ser conscientes.Pues bien, María Elvira Arango, directora de la revista ‘Don Juan’: no sé si usted pueda dormir tranquila. No sé si usted se pueda encontrar con sus hermanas, su mamá o sus amigas, mirarlas a la cara y no sentir vergüenza. No sé, tampoco, que pueda estar ‘enseñándole’ a sus hijas (si las tiene) sobre lo que significa ser mujer. No puedo imaginar cuál es su concepto. Porque el que un hombre como el vomitivo y perverso Daniel Samper Ospina lo haga, vaya y venga. Al fin y al cabo es macho y les está dando a sus congéneres lo que se merecen: tetas y nalgas. Hay hombres (más de los que quisiéramos) que sólo se alimentan de eso. Y sólo pueden abordar a las mujeres a la altura de sus senos y su trasero. Al fin y al cabo su cerebro parece del tamaño de la cabeza de su pene. Y esa mujer cosificada que sólo es carne, es ‘apta’ para ese tamaño de ‘mentalidad’. Por eso, el que una mujer que se dice capacitada, con su trayectoria profesional, que debe haber escuchado (al menos) lo que sucede en el mundo de la mujer en cualquier parte del planeta tierra, trabaje contribuyendo a cosificar a la mujer, definitivamente es denigrante. O deprimente. O demoledor. O todas las anteriores juntas. ¿Nunca ha escuchado, acaso, el dolor femenino por sentirse ‘cosa’? Nunca se ha encontrado con la historia de una de sus amigas donde su macho la cambió por otra de mejores tetas o mejores nalgas? ¿Nunca ha leído en los periódicos la perversión de los hombres con sus propias hijas adolescentes porque ya tienen nalgas y tetas provocativas? María Elvira ¿usted no siente escozor en el alma? ¿A propósito, usted sabe que es ‘sentir en el alma’?Este no es un problema de mojigatería, ni de religión. Es un problema de dignidad, de autoestima, o si se quiere, de decencia. Se puede hablar de sexo y fantasear con todas las situaciones posibles. Qué rico que se disfrute. Pero que una mujer como usted contribuya a cosificar a las otras, es vergonzoso. ¿De qué sirve una formación intelectual sino se aprenden los principios de la decencia y el respeto para frenar la inequidad? No, ya sé que si no lo hace usted, seguro lo hará alguien más. Pero es tenaz que sea una mujer la que participe de este juego. ¿Qué tal su revista sacando las fotos de las nalgas y los senos de las mujeres ‘apaleadas’ por sus compañeros? ¿Lucirían bien en su excitante publicación? Las mujeres ‘sentimos’ dolor de mujer así como hay momentos que los colombianos podemos sentir ‘dolor de patria’. ¿Dónde está su esencia de mujer para vibrar y defender la equidad? Hombres obsesionados por nalgas y tetas que aspiran a tener ‘eso’ en casa y terminan vejando a su compañera porque no es como ‘eso’. Y la autoestima femenina construida sobre tetas y nalgas, lo que aumenta la necesidad de ser ‘eso’ para creer (erradamente) que ahora si me van a querer y valorar. He allí la esencia de su trabajo, María Elvira, he allí su ‘contribución‘ a la violencia y agresividad contra las mujeres. ¿Se siente satisfecha?

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