Ridículo e idiotez Aldeana

Ridículo e idiotez Aldeana

Abril 15, 2013 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Se presentó a la consideración del concejo de Cali un proyecto de acuerdo vergonzoso relacionado con los Juegos Mundiales que se desarrollarán en Cali entre los meses de julio y agosto.Para ubicarnos, lo primero que debe saberse es que estos Juegos distan mucho de ser mundiales. En su última versión, realizada en una ciudad poco conocida de la isla de Taiwán, que han sido los más nutridos, asistieron delegaciones de 90 países, menos de la mitad de los que existen en el mundo. Lo segundo es que se trata, en la mayoría de los casos, de deportes alternativos, algunos de ellos practicados en muy pocas partes del mundo. Aunque también hay unos pocos masivos –como el patinaje de carreras-. En otras palabras, se trata de un evento menor a nivel internacional. Por eso, con excepción de Londres en 1985, ninguna capital nacional ha vuelto a ser sede y siempre se ha escogido a ciudades de segundo o tercer nivel en los diversos países que los acogen (per ejemplo, Santa Clara en California, un pueblo de escasos 100 mil habitantes). La verdad, ningún país les da mucha importancia.Pese a ello, que Cali pueda acogerlos y recibir delegados y deportistas de 90 naciones es una oportunidad que bien vale la pena aprovechar y que debe estimular el espíritu de buenos anfitriones que tenemos los caleños. Así no sea “a todo el mundo”, habrá un número significativo de ciudadanos extranjeros a los que podremos mostrarles una Cali renovada, educada y solidaria.Por eso me asombra el proyecto de acuerdo. Y me extraña, ya que no lo presenta un político analfabeta. Perdiendo todo el sentido de las proporciones en el artículo primero se declara a Cali como CAPITAL DEPORTIVA DEL MUNDO (así, en mayúsculas) durante el período de los Juegos. Aunque quiero mucho a mi ciudad, sé que el autoelogio, no sólo suena feo y habla muy mal de la persona que lo acostumbra, sino que también hace daño a la comunidad. De hecho, erige como verdad oficial una mentira, engaña a las nuevas generaciones y coloca a la niñez de la ciudad en el trance de tener que sufrir grandes decepciones. ¡Qué chicaneros y que pueblerinos los caleños dirán en el resto de Colombia, con toda razón¡ Lo mismo pensarán los visitantes de fuera.En el artículo segundo el concejo se propone violar la ley (decreto 2987 de 1945 y su modificación), al ordenar que en los escenarios deportivos donde se realicen las justas se coloque una placa con los nombres de todos los concejales, entre otros funcionario públicos. No sólo chicaneros y provincianos, también narcisistas, a costa del erario público.Luego se meten con las obras de la ciudad y proponen que se llame al paseo que quedará encima de la avenida Colombia hundida como “Bulevar de la Avenida Colombia Juegos Mundiales Cali 2013”. Un largo y feo nombre, con galicismo incluido, para una obra que la ciudadanía pagó y no con miras a la realización de los Juegos de julio y agosto.Por último, por si faltara algo, los concejales se declaran edecanes de las delegaciones deportivas visitantes, quitándoles este honor a los niños y niñas, a los jóvenes deportistas y a los cadetes de la Fuerza Aérea, como ha sido la sana tradición.Una sonrisa se me escapa al imaginar la “atlética” figura del concejal José Fernando Gil al frente de un grupo de deportistas.

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