Menos y más

Enero 06, 2014 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Pese a que el gobierno ha presentado unas cifras positivas sobre el crecimiento de la economía colombiana en el 2013, el más reciente estudio de la Cepal y la OIT sobre el desempleo en América latina y el Caribe arroja un resultado preocupante.Colombia es, según estos organismos, el país con mayor índice de desocupación, al terminar el año con una tasa de 10,6%, manteniéndose como el único país de América Latina con un índice de dos cifras, pese a que el Dane muestra una caída del desempleo a un dígito en los últimos meses. Panamá y Ecuador, junto con Brasil, son los únicos países de la región en los que el desempleo se encuentra por debajo del 5%.Lo que significa que el 2014 pinta mal para millones de colombianos. Pues el crecimiento que no se traduce en generación de empleo y mejores ingresos para los hogares revela tanto un problema económico no resuelto, como también serios problemas sociales. En otras palabras muestra una sociedad enferma. Para decirlo con sabiduría vallecaucana, “No puede existir una economía sana en medio de una sociedad enferma”.Y la enfermedad se llama corrupción. Basta comparar los indicadores internacionales de corrupción, en los que el país sale mal librado, con los de desempleo, y se verá que la situación es mejor en aquellos que mejoraron en la tabla de corrupción (caso Ecuador), y peor en aquellos que se mantuvieron en la mitad inferior de la tabla, o que desmejoraron (caso Colombia). Hay, claro, otros factores (casos Venezuela y Panamá), pero la corrupción parece ser el denominador común para aquellas sociedades que presentan crecimiento económico al mismo tiempo que aumento del desempleo. Este es el más grave problema que nos deja el 2013 y que viene de bastante atrás. La corrupción es el mayor obstáculo para el desarrollo del país y la superación de desigualdades. Debiéramos tener esto muy en cuenta a la hora de votar.Por otro lado, en lo que se refiere al nivel local, las cosas están mejorando y, de hecho, mejoraron en el 2013. El balance hecho por el alcalde Guerrero se ajusta a la realidad y muestra una ciudad en franca recuperación. Infortunadamente la situación general del país impacta en la ciudad y no podemos tener una economía local mejor. En Cali aún tenemos un alto índice de desempleo que, pese a los logros de la alcaldía, se resiste a disminuir pese a que se espera que los efectos de las realizaciones positivas en la ciudad comiencen a mostrar resultados en el 2014. Pero, claro, esta es apenas una expectativa que puede verse frustrada si el país en su conjunto no mejora.¿Mejorará? No lo sé, pero tenemos la ventaja de que lo sabremos pronto. Tengo la seguridad de que si reelegimos a la mayoría de los congresistas que hoy existen, seguiremos igual de mal o peor. Ejercer bien el derecho al voto es una medida que puede cambiar las cosas, tal como sucedió en Cali cuando elegimos a Rodrigo Guerrero. ¿Qué nos habría pasado si hubiéramos elegido de nuevo a un alcalde tipo Apolinar Salcedo o Jhon Maro Rodríguez?Tenemos la gran ventaja de que la solución a nuestros males está en nuestras manos. Si elegimos gente honesta al Congreso, o si votamos en blanco para que no se reelija ningún corrupto -que son la mayoría-, mejoraremos todo.De lo contrario mereceremos los males que se vendrán encima.

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