Llegando al gol

Marzo 21, 2011 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Johann Cruyf, que sabe del asunto, escribió que el gol es un accidente del fútbol. Se produce por errores del contrario y no por la habilidad de fulano o sutano.Por eso, para ganar, hay que inducir al error de los adversarios y en ésto poco o nada tiene que ver la calidad individual de un futbolista. El fútbol es un deporte de conjunto y todo depende de cómo juegue el equipo, no tal o cual futbolista. Como en una orquesta sinfónica, el éxito o el fracaso no tiene nada que ver con el virtuosismo de un determinado músico, sino con el acople del conjunto.De allí que escuchar, o leer, a los comentaristas de fútbol que no salen de la idea de cómo jugó tal o cual, y que hacen depender el éxito o el fracaso de un equipo de las virtudes o errores de un determinado futbolista, simplemente significa que ese comentarista no comprende este deporte y que con seguridad lo jugó, si es que lo jugó, muy mal.El punto de partida es que en una orquesta sinfónica todos los músicos son buenos intérpretes. Debe ser el mismo para un equipo profesional de fútbol, los 11 integrantes deben ser buenos futbolistas. De lo contrario será un equipo de aficionados, o de aprendices. En una sinfónica un músico no puede desafinar, y si lo hace, no es tanto su responsabilidad, sino del director, que no supo conducir los ensayos del conjunto. Igual en el fútbol, las cosas se afinan en los entrenos, o se fracasa a la hora del partido.Desde esta perspectiva, ¿cómo se llega al gol? Lo han dicho, de una u otra forma, muchos técnicos exitosos, y simplemente lo repito: prestando atención a tres hechos, o realidades, bien establecidas en diversos estudios estadísticos. Primero, la mayor parte de los goles se hacen en los segundos tiempos. Segundo, se hacen más goles a partir de jugadas con pelota parada que con ella en movimiento. Tercero, cuando el balón está en movimiento, la mayoría de los goles surgen en jugadas de contragolpe.Estos hechos significan que: 1) la preparación física y la concentración mental juegan un papel clave a la hora de anotar goles. El equipo debe ser capaz de desempeñarse a plenitud en los segundos tiempos, cuando el cansancio y la distracción hacen mella en los futbolistas y los inducen al error; 2) hay que preparar con dedicación las jugadas con pelota parada, una y otra vez, en las distintas circunstancias en que ellas ocurren (corner, pénal, tiro libre, saque de banda, lanzamiento del arquero) en los diferentes espacios de la cancha; y, 3) todo buen equipo debe tener mecanizadas varias jugadas de contragolpe a las que le debe dedicar un tiempo importante en los entrenamientos.Estos tres asuntos cuentan mucho más que la manera en que jugó sutano o mengano, si erró o no los pases, si ganó o perdió en los marcajes, si corrió o no lo suficiente, que es lo único que parecen mirar algunos comentaristas nuestros del fútbol. Tienen dos problemas: no comprenden este deporte y no han leído nada al respecto.Por lo tanto hacen daño, pues muchos son escuchados o leídos como si fueran biblias. Los jóvenes futbolistas, por lo general poco educados, les creen y nunca aprenden que el fútbol es un juego colectivo, ni que el éxito depende el trabajo en los entrenamientos. Se pierden en el reino de las vanidades y no pasan la bola rápido. Todos quieren ser solistas, como si no pertenecieran a un equipo. Así pasa también en la vida.

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