La desigualdad

Octubre 29, 2012 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Por estos días se ha repetido hasta el cansancio que Colombia es el tercer país más desigual del mundo. Hasta las Farc han planteado que esta desigualdad es una de las causas de su rebelión.Desde luego, las cifras conocidas no mienten y además podemos ver esa desigualdad a diario. Y resulta duro aceptarla, pero más duro aún que es poco lo que podemos hacer para cambiar un sistema que se sustenta en ella y que además la reproduce, generación tras generación. Parecemos condenados a soportar que muchos apenas sobrevivan, mientras unos pocos, no siempre los mejores, o los más inteligentes, o mejor preparados, tengan de sobra, hasta para derrochar y solazarse en su bonanza.También sabemos que hay razones estructurales para esta desigualdad, que son las que tienden a perpetuarla, y que esas reformas estructurales resultan difíciles de realizar, aunque no imposibles. Se requiere conciencia ciudadana, organización y tiempo para emprender un camino reformista que se encuentre a tono con la realidad colombiana.Pero también hay pequeñas e insultantes injusticias, que se suceden ante nuestros ojos y que son muestra del carácter desigual de la sociedad, que podríamos detener, si nos tomamos el trabajo de conocerlas y de actuar con independencia política. Tomemos el caso de los secretarios generales de Senado y Cámara que, como es claro, lo conocen muy bien todos los políticos, de todas las corrientes, que han llegado a esas instituciones gracias al voto de los ciudadanos.Pues bien, para ser secretario general del Senado se requiere ser ciudadano colombiano y mayor de 30 años, nada más. Para serlo de la Cámara, lo mismo, con la diferencia de que la edad requerida es de más de 25 años. No se exige ninguna profesión, ni experticia, ni méritos especiales, ni posgrados, ni nada, aparte, supongo yo, de ser un lambón consumado y un oficialista irredento.Estos secretarios, de acuerdo con decreto aprobado en el Congreso, por la misma época en que se cocinaba la repugnante reforma a la justicia entre parlamentarios y gobierno, a partir del 1 de enero de 2012, devengan:• Salario mensual . Sueldo básico $10.247.298,• prima de gestión $1.200.719,• prima técnica $5.123.649,• prima de antigüedad $5.123649. Total salario mensual$ 21.695.315¨. Pero no es todo, hay más: • Prima semestral $40.989.192,• bonificación de dirección jun. y dic. $20.494.596,• prima de navidad en dic. $20.494.596,• prima de vacaciones $70.247.298,• bonificación por servicios-35% salario mensual $7.173.108. Total adicional anual $99.398.790. El total devengado por año para este par de funcionarios es de$359.742.570. Casi 360 millones de pesos al año en un par de funcionarios, que pueden ser semianalfabetas, mientras un profesional recién egresado, meritorio, estudioso, en la mayoría de los casos ni siquiera tiene ingresos equivalentes a 3 salarios mínimos. ¿No es esto una desigualdad insultante?El mensaje que los congresistas le lanzan a los jóvenes y a sus padres de familia es que no vale la pena estudiar, ni trabajar honradamente, ni hacer méritos, sino que les va mejor convirtiéndose en siervos de los políticos profesionales y en genuflexos de las mayorías parlamentarias.Esta es una desigualdad que podemos cambiar, negando nuestro voto a los congresistas que aprobaron este adefesio -decreto 0854 de 2012-.

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