Involucionando

Involucionando

Diciembre 09, 2013 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Tal vez no hay un mejor indicador para hacer un balance de la gestión del Ministerio de Educación y de las instituciones educativas en Colombia que las pruebas internacionales Pisa.En los primeros lugares se encuentran varios países asiáticos y regiones administrativas de China, como Hong Kong, que ya desde hace varios años tienen muy buenos desempeños en Pisa y otras pruebas. En América, Canadá es quien se lleva las palmas. En Europa son Finlandia, Dinamarca, Holanda y Alemania, quienes marcan la pauta, junto con las muy notables historias de éxito de Polonia y Lituania.A Estados Unidos no le fue bien quedando en lugares intermedios y a Colombia le fue como a los perros en misa: quedó en los puestos finales entre 65 países, de hecho es el peor de América Latina, después de Perú. Vale recordar que en el 2006 también habíamos participado, con resultados bastante malos. Entonces se dijo que “mostraba donde estaba el país y hacia donde debiera ir”. Pero ahora nos fue peor aún, lo que significa que no corregimos y más bien retrocedimos.Lo que demuestra que no hemos entendido nada. Los países y regiones que obtienen los mejores resultados tienen unas características que no queremos comprender: poseen un fuerte sistema de educación pública (la educación es un derecho y no un negocio), educación inicial gratuita de alta calidad, colegios completamente dotados y maestros del mejor nivel educativo, muy bien pagados. Todo lo contrario de lo que existe en Colombia.En Estados Unidos parece que comienzan a comprenderlo. El Secretario de Educación Arne Duncan caracterizó los regulares resultados de su país como “un retrato de nuestro estancamiento educativo”. Y concluyó con lo que es todo un programa: “Debemos invertir en educación inicial, elevar nuestros estándares académicos, hacer a nuestros colegios accesibles y económicos, y hacer más para reclutar y retener a los educadores excelentes”.En Colombia, a la inversa, la autocrítica no existe y menos un propósito de enmienda. Según la revista Semana, la Ministra de Educación trató de minimizar los resultados, al señalar que estos no eran comparables, pues se trataba de países y regiones con profundas diferencias. Como no es educadora se le olvidó un asunto crucial: todos los seres humanos, desde que nacen tienen el mismo potencial de aprendizaje. Si no logran desarrollarlo, ello se debe a un sistema educativo deficiente, inequitativo e injusto, entre otras cosas, como sucede en el caso de Colombia.Seamos sinceros, vamos hacia un mundo peor, sino somos capaces de realizar una autocrítica seria sobre lo que sucede en nuestra educación. Y esto abarca a todos: colegios privados carísimos, colegios oficiales relajados y colegios rurales abandonados. Nadie puede sacar pecho pues a todos les fue bastante mal. Y los maestros que tenemos deben ser de los más malos del mundo. Tal vez no sea culpa de ellos, pero es una realidad indiscutible.Debiéramos hacer como Duncan, el Secretario de Educación de Estados Unidos: aceptar la realidad y dedicarnos a copiar lo que funciona bien en los países que están educando con alta calidad a sus niños y adolescentes. De lo contrario el futuro será aún peor que el presente, que ya es bastante malo.P.D. Esto funciona también a nivel de ciudades. Shanghái en China es un ejemplo notable.

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