Impudicia

Noviembre 29, 2010 - 12:00 a.m. Por: Germán Patiño

Cuando leí el primer punto de la declaración de Álvaro Uribe en la que defiende el asilo de María del Pilar Hurtado en Panamá, en la que dice “Mis compañeros de gobierno… no tienen garantías en la justicia…”, no pude dejar de sentir una sensación de asombro.¿Acaso, sin que nadie se diera cuenta, el Polo ganó las pasadas elecciones presidenciales? ¿Acaso Gustavo Petro es el Presidente de Colombia? Pues sería entendible que, en un régimen completamente opuesto al uribismo, aunque criticable, se emprendiera una labor de hostigamiento contra los funcionarios del gobierno anterior, en especial cuando aquellos se caracterizaron por perseguir con saña a la oposición política hasta el punto de asimilarla a la guerrilla.Pero no, las elecciones las ganó el partido de la U, y el actual Presidente es el Ministro de Defensa de la administración anterior, colega, además, de muchos de los ex funcionarios uribistas que hoy se encuentran investigados, y alguno condenado, por la comisión de delitos de extrema gravedad. ¿Cómo alegar que bajo este gobierno los uribistas “no tienen garantías”?¿Acaso el Procurador General no fue designado por Álvaro Uribe, con el beneplácito de su bancada parlamentaria? ¿Acaso no se aprovechó la prolongación del mandato uribista para nombrar en las Cortes a personajes afines al uribismo? ¿Acaso el actual Ministro del Interior y de Justicia no formó parte de la coalición de gobierno durante los dos mandatos de Uribe? ¿Acaso la nueva terna para Fiscal no está conformada por una preclusora y dos abogados cercanos al ex presidente? ¿No será más bien que los delitos cometidos son tan graves y los indicios de culpabilidad tan claros que, aún con todo el andamiaje del poder a su favor, nadie podría exculparlos sin cometer una especie de suicidio profesional?La declaración de diez puntos, que tan impúdicamente comienza, revela a una mente torturada por la culpabilidad. Pues aunque trata del tema del asilo en Panamá y, supuestamente, de la defensa de los “compañeros de gobierno”, desliza afirmaciones como ésta: “Jamás sugerí una actividad ilegal”.¿Qué quiere decir esto? ¿Acaso que él, el ‘número uno’, también se asilará? ¿Por qué vincula su propia defensa con la defensa de María del Pilar Hurtado? Parece que siente pisadas que lo siguen de cerca y que no faltará algún “compañero de gobierno” que revele toda la patraña, con tal de salvar el pellejo. Además esa declaración de Uribe no se puede creer, pues trata precisamente de lo que está en investigación por parte de la Justicia.Que las declaraciones de estos ex funcionarios no son para nada creíbles, lo acaba de demostrar Sabas Pretelt, uno de los personajes subjúdice, quien no tuvo ningún remordimiento para afirmar que “Estaré presente ante la justicia de mi país hoy y siempre que me requiera”. Y no contento con esto, agregó que “no tengo ni tendré el más mínimo interés en estar asilado”. Lo que no dijo es que ya había pedido asilo en Costa Rica y que le fue negado por el gobierno de ese país.Mentir con tanto descaro es un acto de impudicia, o desvergüenza, que retrata a la perfección a Uribe y a sus principales “compañeros de gobierno”.Esperemos que la justicia actúe pronto, para que los demás impúdicos no se alcancen a volar.

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